viernes, 26 de mayo de 2017

Inmanencia







La luz es

al fin y al cabo

una invención

moldeamos clavos

a los que aferrar nuestro vaivén

justificamos el caos

como si el orden fuera natural

o transitable

caminar en la noche

eso es justo lo que hacemos

caminar sin descanso

olvidando que la puesta

y la salida del Sol

ya son hechos inmanentes

a la Tierra y su habitante



Sandra Lario




jueves, 25 de mayo de 2017

Contraluz





[…] porque el frío
sólo es la ausencia
de calor

Ángel Andués




Se recorta en la ventana

la silueta de los árboles desnudos

de los cuerpos en espera

de las sombras de nadie

ha despertado el viento

sobre los tejados

emulando el camino de los pájaros

ha horadado el invierno

agujeros de niebla

en la piel de los hombres



Hacemos del frío culpable

y es sólo circunstancia



Aprenderemos a lidiar con la penumbra

hasta hacer de nuestros ojos

animales nocturnos



aprenderemos que el fulgor

no es circundante

sino circunscrito



Sandra Lario




miércoles, 24 de mayo de 2017

Pájaros brillantes



En la honda grieta

que socava el miedo

suelto pájaros brillantes

destellos fugaces en vuelo

atravesando la niebla

el espesor de la duda

el devenir de lo ajeno

la clarividencia en la penumbra

de ventanas opacas y puertas cerradas



En la abrupta grieta

que socava el miedo

pájaros brillantes

como antorchas en la noche

como fuegos de artificio de emergencia

lanzados al cielo de una isla desierta



Las manos se llenan de arena

que resbala como el tiempo

los párpados abiertos

como estoicas palmeras

firmes contra el viento



Y la isla es a mí

al mismo tiempo

inmanente y ajena



Sandra Lario



martes, 23 de mayo de 2017

Caminar por la cicatriz




Transcurre a veces el recuerdo

en rápidos fotogramas

como audaces e intrépidos lobos

cruzando la estepa del pensamiento



la vida que ahora fluye

bajo mis pies de barro

moldeados por cada mano

que ha hecho mella en mi piel

sedimenta los latidos inconclusos

en un vasto lodazal



La cicatriz es un fenómeno tan lento

como la extinción de una especie



Caminar no es solamente

dar un paso tras del otro



Sandra Lario




lunes, 22 de mayo de 2017

La flor permanece




Me mece y se apaga
estrellando sus posibilidades
cristalinas en anillos de pureza
y discordia resentida

J.C. González




Me abrazo a la sombra alargada

de la flor que un día

brotó en nuestras manos

observo su opaca presencia

con los ojos repletos

de barcos sin puerto

me aferro a los días de estío

mientras el temblor reactiva el miedo

ese engendro sin rostro

que va borrando el tuyo

hasta el desasosiego



Sandra Lario




domingo, 21 de mayo de 2017

Semana dedicada a Sandra Lario





















COMO UNA TERMITA DESNUTRIDA




Esa pinza que tanto se me va

se ha posado sobre tu tendedero

y entre esa ropa tan húmeda

como mi fantasía cuando suda contigo,

te ha dejado mi secreto pendiente:

quiero vivir a todo trapo

y acabar los días sin ninguno,

mordiéndote con la avidez

de una termita desnutrida

a las puertas de tu armario.




Amaia Barrena García




sábado, 20 de mayo de 2017

LUJURIA EN MINIATURA





Por ser la señorita de tu compañía

he prostituido mi fuerza de voluntad,

y he terminado pagando a escote

el precio de tus estudiadas invitaciones.

Me he provisto de tangas de hilo,

hasta me he calzado tacones de aguja,

dispuesta ser el parche

a medida de todos tus descosidos.



Como si mi soledad no necesitase de tiritas,

como si yo misma no fuera

un verso siempre en coma,

algo que llevarte a la boca y punto.

Una desesperación en carne viva

a la que hincarle el diente sin preocuparte

si después del último beso aún respira.



Como si no rogaran eutanasia mis suspiros

cuando entre arrebatos me los extirpas,

como si no me atragantara a diario

con una pasión que se me va por mal sitio.

Como si no llevase el corazón con un imperdible

por miedo a que lo arranques

de esta cazadora cansada de saberse siempre a tiro.



No puedo seguir bebiendo los vientos por ti.

Renuncio a tus copas de molino,

que este amor que creí gigante

era sólo lujuria en miniatura

que dejar atrás en algún lugar de la cama

de cuyo amante no quiero acordarme.



Amaia Barrena García




viernes, 19 de mayo de 2017

DONDE LLUEVEN OLAS





Me has visto con una falda como tu alfombra

y con otras más cortas que tus servilletas,

bebiéndome el bar y comiendo algas,

con el corazón de airbag saltando

cuando me chocas los cinco sentidos.



Te he visto ponerle pegamento al mar

allí donde rompen las olas,

pedirle un poco de sal como aliño

para mis rizos color vinagre balsámico,

pelearte por mí con un paraguas roto

sin saber que eras tú la lluvia.



Quizá, después de todo, sea hora

de reloj sin pilas reconocer

que aunque sea una chica

más de dragones que de príncipes ,

empieza a gustarme que me dejes los dedos

manchados de azul al volver a casa.




Amaia Barrena García




jueves, 18 de mayo de 2017

FUERA DEL TIESTO



Si alguien pregunta por ti sólo me sale decir gracias.

ESCANDAR ALGEET


Colón y Marco Polo eran sólo aficionados

en aquello de descubrir nuevos mundos

al lado de su facilidad para abrir puertas.

Alguien que se preocupa porque comas

es alguien que te quiere

y con él nunca paso hambre.

Me regaló el mar en una bienvenida

y el valor para surfear imposibles.

Descorchó mis volcanes

e hizo de su lava cafeína.

Tiró mis miedos al cubo de rubik

y me enseñó a dar la cara

en todos sus colores.

Me escribió varios felpudos,

me hizo sentir en casa.



Cómo no voy a quererle

si un día me dijo

“nos vemos en los bares”

y el futuro me dio barra libre.

Cómo no voy a quererle

si ha enseñado a los sueños

que dejé plantados

a hacer la fotosíntesis,

a vivir con los pies

fuera del tiesto.



Para Julián,

por todo eso que no es poesía.



Amaia Barrena García




miércoles, 17 de mayo de 2017

UN INCOMPRENDIDO ERIZO EN SUBASTA





Poeta en alquiler se anuncia por palabras.

Busca una inspiración inconformista

que nunca tenga suficiente literatura.

Cierto es que ha pasado por segundas manos,

o que tal vez le urja olvidar unas terceras,

pero está dispuesta a reinventar su cuerpo,

a aplaudir con los pies una buena película,

a hablar por los codos cualquier tarde,

a comer por los ojos hasta que engorden.

Puede también, hacer una boca agua

o ser una tormenta a secas,

puede ser ese peso

que no quieras quitarte de encima,

o encarnar esa ropa

que a lo mejor no lleva debajo.



Ofrece un tratamiento sugerente de acupuntura

con largas sesiones de vinos de aguja,

un pecho pequeño, apenas un estudio,

en el que vivir e investigar a altas horas

la forma de ordeñar sus dientes de leche

en las artesanales fábricas de un mordisco.

Reconoce que bebe tanto como besa,

que araña menos de lo que maúlla,

que a menudo se siente un incomprendido erizo

preguntándose por qué nadie le abraza.



Los interesados en desentrañar las imperfecciones

de esta escritora con el verso en subasta,

acérquense por favor a la biblioteca

de los libros que aún no ha escrito,

y sólo si poseen barba o imaginación

háganle una absurda propuesta aprovechando

que hoy es treinta y uno de febrero

y ella está esperando lo imposible.




Amaia Barrena García




martes, 16 de mayo de 2017

GEOMETRÍA DE UNA DAMA EN APUROS





Ahora que mi soledad es una bicicleta estática

con la que sé que podría llegar

tan lejos como me proponga,

se han terminado los viajes a la ferretería

en busca de clavos que nunca sacaron otros.



Ahora que comprendo mi geometría imperfecta

puedo ser yo misma al cuadrado, al cubo

y al margen de con quién me despierte.



Ahora que sé que la poesía es el alicate

que abre de piernas a la vida,

que sólo si de verdad te quieres

te permitirá verle las bragas,

no necesito nadie que me señale

lo guapa que estoy sin las mías.



Ahora que sé que no hay mayor peligro

que crecer esperando que te rescaten,

no me preocupa ser una dama

sumida en permanentes apuros.



Amaia Barrena García




lunes, 15 de mayo de 2017

FANTASÍA TEXTUAL EN VERSO





Se agarraron y cruzaron en rojo la noche.

Se besaron y quedaron daltónicos los semáforos.



Se dejaron la piel

siendo objetos perdidos

el uno en las manos del otro

y ni siquiera la echaron en falta

hasta que por desgracia se vistieron.



Se ladraron y mordieron.

Se desearon y concedieron.

Se lamieron las líneas rectas,

se miraron a los ojos en las curvas.

Se mojaron y calaron las intenciones.

Se enfrentaron hasta empatar

y mancharon con arañazos las sabanas

de un hotel al que no volverían.



¿Y qué si eran una mala idea?

Hay resacas que bien valen una copa.



Amaia Barrena García




domingo, 14 de mayo de 2017

Semana dedicada a Amaia Barrena García

















SABE LA NOCHE VI





Si tú supieras el perfume que destila este vacío, si comprendieras la materia de esta nada

que me envuelve, si tuvieras estas ganas rojas que yo tengo de mirar al mar

tan ampliamente, si precipitaras tus pasos, si recorrieras conmigo el Valle de la luna,

si transitaras a ciegas esta bruma que libera,



de ser tú, simiente de mis versos, pulsando sobre la sombra de los ecos que reverberan



ya no quedaría un mundo por hacer.



Olvidarías el dolor de las manos quemadas por la vergüenza de la cal. Las horas

de tu tiempo se asomarían eternas, consteladas, como esta noche que ha nacido

para registrar el pulso del viento.



La noche se ocupa de despertar memorias no nacidas, flotan en el limbo del inocente,

enseña a bailar contra el abismo, riega la espalda de lavanda, afloja el dolor, unge los pies,

envía un tumulto de flores que se precipitan donde yaces,



derrama versos sobre tu cabeza y te ama:

como mis ojos a tu mirada, mis piernas a tus pasos, como quererte y quemar el lecho.



¡Noche mía! Tú que sabes guardar secretos viejos, lavas la culpa que aprisiona,

perdonas los errores, olvidas las afrentas, acabas por comprender la muerte en vida

de los sueños, recuerdas que los pasos que se quiebran en el templo del azar

pueden volverse niebla y clarear en la mañana.



Nuestra noche ama a los cuerpos que transpiran, escucha gruñidos de amantes

y risas entre olas de espigas que extienden mares eternos.



La noche que nos ama discurre entre las sábanas que se hacen amplias

como ese mar de Salvador de Bahía.



Teresa Ramos Rabasa




sábado, 13 de mayo de 2017

SABE LA NOCHE I




“Yo he aprendido en la noche el silencio de

ser. El silencio de no ser no se aprende.

Pero los dos se nombran en la noche”.

Roberto Juarroz



Es difícil navegar por mundos posibles que no van a misa en domingo,

cuando las puertas de la casa no se cierran en la noche

y los limones de las horas muertas me han llevado a cruzar la frontera

y quisiera amamantar a los hijos que no tengo.



Cuando sé que te ríes de toda sombra y te alumbras de un deseo que te abrasa en mi

ausencia, vivo como extranjera, emigrada de tu piel y avanzo entre horas que se mueren

de hambre.



Si a pesar de todo, las tardes avanzan igual y las noches caen sobre mí como vino añejo

que celebra en mis caderas toda vida.

Confieso que me posee indiscreto un baile que nunca para y que danza tan solo

con los ácaros y mi sombra, en este universo cobarde de todo viento olvidado.



Cuando sé que sabes que soy tuya y que tengo sin quererlo vocación de mariposa,

y así con este cuerpo, sigo por seguir danzando, pongo la música

y pongo en mis labios las fresas.



Danzo hasta caer rendida, entre mares de ácaros ocupas que campean por la estancia.

Ellos me han visto ruborizarme al recordar, me han visto sentirme hermosa,

hacerme agua entre tus manos, sobrevenir a tanta ausencia de pétalos.

Ellos me miran de frente y yo, que jamás los veo,

ingenua y esperanzada, ante ellos sigo mostrándome.



Teresa Ramos Rabasa




viernes, 12 de mayo de 2017

GIRÁNDULA VIII




Quedan diez minutos para coger el autobús,

diez minutos para llegar a tu casa,

abalanzarme sobre ti,

para una lluvia de estrellas,

para que se estrelle un meteorito,

firmar un convenio,

para un disparo,

para la boda,

firmar el divorcio,

diez minutos

para subir al escenario,

para comprar, estrenar,

dejar de estar sola,

diez minutos para morir,

acabar una tesis,

empezar un prólogo,

para que nazca un niño,

escribir un poema,

para la migración de la mariposa,

completar la hora de tu sueño,

seguir respirando,

sentir el sol irisar esta noche.

Para subirme a un árbol,

diez minutos para saltar.



Teresa Ramos Rabasa



jueves, 11 de mayo de 2017

GIRÁNDULA VII





Tiempo de uvas que nace inesperado,

diccionario de razones que sienta cátedra sin pies,

catedral sin santos repleta de peregrinos ateos.



Alud de panteras que llega a la bahía, una peluquería

que solo peina maniquíes de plástico.

Un aula de enseñanza primaria repleta de niños autistas,

unos padres ausentes, un anciano que hoy pretende partir.



Muertos en accidentes en la carretera cada fin de semana

y una madre que no asiste al funeral porque se desvanece.

La región ardiendo y los hinchas encerrados en el salón,

cerradas las ventanas para que no llegue el olor a quemado,

para no sentir peligro, para no sentir.



No soy el ruido, aunque él me habita con la música interna

de mis vísceras, su maquinaria y el bombeo del órgano rojo

que me pulsa.



No soy el ritmo de un poema aunque me arranque del asiento

con sus sílabas en danza, no soy joven ni vieja, no soy tierra

y vivo en una casa de cartón.



No soy el ojo de dios, ni el vórtice de un huracán.

No soy tuya, ni siquiera de mi padre y de mi madre,

no soy tu hermana, ni tu mujer, tampoco soy tu musa.



No soy rubia, rusa, rabiosa, rimbombante, radiante, nórdica,

novia, nadie, nubia, no soy neandertal.

No soy tú, no soy yo, ni estúpida, ni ignorante, ni crisálida, ni razón.



No soy lo que buscas, ni quien lo busca, ni pensamiento, ni cuerpo.

Ni los pechos inasibles, el meteorito, el abismo, el hábito o el monje.

No soy el amor, la serpiente, la salvación, la savia.

Ni lo bueno o lo malo, la belleza o la fealdad.



Soy un oído que escucha sigiloso el sonido de tus pasos.

Soy materia que corre hacia un abismo de luz.

Acaso solo sea un poco de agua.



Teresa Ramos Rabasa



miércoles, 10 de mayo de 2017

GIRÁNDULA III






Me abrigo de tu invierno

hoy desmembrada de ti.

Me convertías insolente

en personaje de novela,

ocultabas a los otros que fui ayer

de manera inesperada y frágil

la nueva trama de tu vida.

Secreto para ti mismo.



Nieva sobre tu guion.

Miro a la nieve tras mi ventana

que sólo sabe caer e inundar

suave y húmeda, bella y fría.




Teresa Ramos Rabasa




martes, 9 de mayo de 2017

La memoria de las flores II





“Bajo el cristal las flores olvidan

que la luz del sol existe,

y cómo temblaban bajo el rocío”

K. Kavafis



La memoria busca ser borrada para ahuyentar el dolor de los cachorros

alejados de las calles y sus risas. Pequeños que expulsaron al frío

más helado del exilio, adolescentes que empuñaron fusiles,

niñas que supieron cantar y amar hasta morir.



¡GENTES!



Escucho un sonido

de mandíbulas que baten;

son niños que se mueren de frío en primavera.



Saben que la escuela es paraíso de otros niños.



Existen niños que llevan balas en la boca,

emiten vocablos que hieren.



Tan desatendidos:

los de matar, los de acabar muriendo.



Teresa Ramos Rabasa




lunes, 8 de mayo de 2017

La memoria de las flores I





“Aquel de los muertos

al que le permitas acercarse a la sangre

ése te dirá algo veraz”.

Homero





La memoria tiene lagunas, olvida caras, nombres

y algunos rostros de la infancia y su óxido.



Es de limbo uterino y azul de agua.



Tu memoria es desconocida para mí y las venas

que le irrigan.



Es un continente y sus lluvias. Habita en lugares

secretamente insidiosos, inconfesables. A veces le sale el sol

de media noche y regala flores al futuro.



La memoria también guarda olores, campos de heno y lluvia,

los veranos y sus frutas. El olvido de la calle del orfanato

y la luz del afán desesperado que se mece en el agua.



La memoria nos pertenece y grita el espanto del vacío,

se hace manantial en la tarde seca y de sueños de hambre,

llena las manos rotas en las cimas con sus flores.



La memoria clarea los caminos de pueblos sucios de traición,

recupera los huesos del tiempo por venir y sus argumentos.

La memoria no es roja, ni es azul, solea estirpes y libera.



Teresa Ramos Rabasa



domingo, 7 de mayo de 2017

Semana dedicada a Teresa Ramos Rabasa


















MALALA




Como un desafío

ante las leyes del viejo cascarón

Malala escribe su nombre

y la brújula temblequea en sus agujas

como un murciélago.


En el estanque de los equívocos

otras ovejas cumplen la norma

y descansan en su blanca luz.

El sacrificio se perpetúa.


Sobre el fondo oscuro de una pizarra

escribo mi nombre


M A L A L A


No me someteré a la dictadura de la efigie.


Crujir

o besar el tránsito del aire

bailar en destinos que desconozco.


Malala escribe su nombre.


¿Hacia dónde el impulso

en el manglar de las orugas?



Isabel Hualde





sábado, 6 de mayo de 2017

SILENCIO… SE RUEDA




Quién deseaba saber

si esa escultura perfecta

sobre la que descansaba el sol

era ella disfrazada de diosa de verano

o actriz secundaria

a punto de arrodillarse

para conseguir el papel principal

en la historia de su vida.



Silencio… se rueda.

Que nadie presione sus puntos débiles

que nadie dispare o descargue el flash

sobre las cicatrices

que nadie abra o cierre sus piernas

a la melancolía

mantendremos su carne fresca

hasta el próximo otoño.



Quién desea saber

si es propensa al suicidio o asesinato

si tiene sed o sueño

algún resquicio de orgullo

bajo su flamante jersey azul de cachemir.



Eso es dejémosla respirar

hasta que esa luna de nácar blanco…

oh el pecho ha estallado demasiado pronto

ensuciando la escena

mirad como se desangra y fluye.



Atención cámara.

Silencio… se rueda.




Isabel Hualde



viernes, 5 de mayo de 2017

LA VIDA SE ESCRIBE SOLA



No trates de hacerte la poeta

la vida se escribe sola

mientras vuelan los años

en abanicos de bambú

o brillos metalizados en arrozales.



La vida gruñe.



Y qué le vas a hacer.

Inevitablemente repasas

la biografía rota de los que amaste

archipiélagos

que acentúan

un exceso de noviembre en la nostalgia

cuelgas crespones sobre poemas

que ya no te sirven

porque un payaso tonto

se empeña en hacerte reír

despierta gorriones

en el origen de todos los pecados

y te aferras al calor del instante

como si ese fuera el ombligo

el último día del fin del mundo

en que respiras.




Isabel Hualde

jueves, 4 de mayo de 2017

EL FUROR DE LAS ESTACIONES




Lo que se sumerge regresa en estallidos.



Sé del escorpión que petrifica

el rumor del cerebro y de la sangre

sé de la palabra inoportuna que golpea

sé de los silencios

y sus íntimas y quebradas notas.



Embriagado señor

el corzo se agiganta

en el furor condensado

que precipitan las estaciones

yo le amo y me libero

y atravieso su ciudad.



Lo que se sumerge regresa en estallidos.



La serpiente se enrosca en nuestra casa

y remueve sus cimientos

buenas noches

es la hora en el instante

de los cuerpos cálidos

incorrecto y hermoso

como un cotidiano dios

hoy has entrado con la lluvia.




Isabel Hualde




miércoles, 3 de mayo de 2017

EN EL RINCÓN DONDE LA HORMIGA DUERME





La paz pierde

neutralidad en estrechos callejones

foros artificiales y antipoéticos.



En el rincón donde la hormiga

duerme

otra levanta su fusil

alguna explora paraísos

en paredes agrietadas

les chansons a la nuit crient à ma tête

en écrivant des chemins pleines des oiseaux.



En el rincón donde el hada duerme

otra aspira a la belleza

espigas plateadas como un triunfo

o hallazgo.

Tampoco es cierto

que todas las hormigas

sostengan su viudedad

entre la pólvora



al margen de cualquier beso

nebulosa o catástrofe circense

el hada escribe

por favor

sacadme de este dulce abandono.



Página tras página

yo busco el sistema solar en el exilio.




Isabel Hualde



martes, 2 de mayo de 2017

BULLDOG





Mañana nevará luz sobre los campos.


Y qué cerrar ventanas

en habitaciones sombrías

o apoyarse en el álgebra

o el delirio de las rosas.



El bulldog jadea

siembra inquietudes

sobre la noche mestiza

huye

Bianca

del espejismo

lejos de la orilla de los parques

donde se dibujan cristales rotos

no hacia el sur

en el sur crecen sombras

rasguñan y clavan alfileres

y silba obscenidades

un tren de filibusteros.



Cuánto cuesta de nuevo el primer latido …

la cuerda se ha tensado en la zona roja

y es preciso besar las piedras

o cincelarlas en hermosura.



Ya ves

en ruinosa descomposición

y le salen ramas.



Mañana nevará luz sobre los lagos.



Isabel Hualde



lunes, 1 de mayo de 2017

EN TRÁNSITO



Septiembre alguien enciende la radio

en una habitación

(hubo una llamada Paraíso)

es de noche

facturas cursos tu vida

todo empaquetado

el anverso malo de una escritura

¡toc-toc!

¿algún insomne solitario o sombra

en algún lugar

echando de menos a algo

o a alguien?

Un buen sueño

el mejor amante entrando

despacio despacio como un poema

ciudades estratos destellos y tú

extendida en cincuenta versiones

a punto de cerrar los ojos

que se derraman en vertical

y hasta mañana corazón.

Anoche hacía frío en el lago Ness

-gotas de sangre negra bajo la lluvia-

tiembla fría muchacha de blanco

mirando al cielo.




Isabel Hualde





domingo, 30 de abril de 2017

Semana dedicada a Isabel Hualde

















PALIURO



"la vida, te ofrece a sentir, escoger... a que te ofrezcas, te des, te ofrezcas... aceptar o te hace huerfana de ella, todo es opcional, los peces siguen estando en el río" -chrey-



En voz de filosofo.*

Arbusto sustitutivo de una alegría de váratelas.

Antesis y cima-antes y después de florecer

y ser flor.

A veces vómito, a veces pura excreción

en hojas y con grafito negro, es mi voz

fusionada en el líquido elemento de una nube

sin río

de un día sin sol

y todas las lunas sin noches

¡Arbusto! sin docenas de metros,

dique seco donde sumergirme sea

un tronco muerto.

Ébano ficticio de fuliginoso tinte,

talle que se pudre,

ebanista sin ventana, ni real palacio

siglos sin años

años sin mes ni semana,

seré…

la menos parecida al paliuro

y ni tan siquiera madera que sustituya

al muérdago,

ni batuta con prodigios, asistente

de un niño ingles**

Seré apenas una anécdota a solventar

en un átomo de tiempo.


*Aristóteles

**Harry Potter.




Carmen Hernández Rey



sábado, 29 de abril de 2017

PIEL DE MARIPOSA



"nació sin alas... su piel de besos repletos, herido de estrellas...

nació sin alas de besos y estrellas repleto" poética extremeña -chrey-


Beso encarnado en el polvo

de estrellas.

lienzo herido en la dúctil

luz,

ella, como ascuas en tu piel

y en tu sien,

a rémoras de tus alas,

queriendo ser corcel

pelo al viento por la verde pradera.

Naciste sin alas, llena de besos

de estrellas,

en este brumoso y estepario

mundo donde la gente

somos vulgares cromosomas

aburridos sin polvo de mariposas

ni estrellas.

Cuerpos imperfectos,

simulados a tu queja, mi bebita

con piel de cristal y sin las alas

de mariposas y cuerpo

de estrellas.



Carmen Hernández Rey



viernes, 28 de abril de 2017

SEXO





Pelo que te nombra

en ese azabache incoloro

de sexo...

Llena de tu mixtura

y luna... plena

salta como el gamo

de salto en salto

salta

el terciopelo

de mi madroñera.

Sexo

Hombro que huele

a tierra

a selva

a las cumbres de pinares

hombros para oler

desde tus azoteas

tu madreselva.

Sexo

Cuello tobogán de cisne

seda hilada en ruecas

olor azafrán

y roja pimienta...

Sexo

Pechos volcán de nenúfares

talismán del deseo

lugar para contar

los mil y un versos

de tu boca en mis aureolas.

Sexo

Vientre y cadera nostalgia

de mañanas día y lunas...

en la baja cumbre

del océano

en las costas

lisuras...

Sexo... sexo... sexo...

¿Quien dice que el sexo

es genital?

¿Quién renuncia a la estampa

entera...?



Carmen Hernández Rey



jueves, 27 de abril de 2017

AMINA ABDELRAHMAN -del CHAD-




Es paloma en jaula de adobe

con agua y paja…

De noche sueña con volar

como Juan Salvador Gaviota *

y a punto de lazar su vuelo

sobre aquella arena de sus ojos,

un llanto la despierta sin apenas

izar sus pies de la tierra…

Ya, despierta comprueba que

Richard Bach, tendría que escribir

otra novela que pudiese volar

con tres vidas inocentes

la suya y las Moustapha, Haroun

-sus hijos-

Amina vuelve a dormir,

ahora abrazada al pequeño

Haroun, él la coge tan fuerte

de su pequeño cuello

que cree desfallecer,

poco a poco quita sus manos

y respira lento para no despertarle…

Sin embargo ella no consigue

dormir,

una mano fuerte la volvió

a coger por su sexo…

la violó como cada noche

y entre lágrimas soñó

que era un pájaro con alas

de acero.

¡Imposible le era volar!

escapar y recorrer aquel viento

cálido donde no hubiera

manos de alambre y espino

y su rosa no volviera más a sangrar

de dolor y asco.



Carmen Hernández Rey





miércoles, 26 de abril de 2017

MAS-TURB-ACIÓN



" mis palabras -no nacen- para embutirlas en el cuello de cristal... ni el magma de un volcán las moldearían... ni el soplo más acertado y aguerrido podría dar el volumen para que ellas respirasen sin mí" poética extremeña -chrey-


Siempre creía que hacer poemas

era algo más

que turbar o dar acción

a las palabras…

Poner imaginación en las manos,

dejar volar a la vista,

dejar correr a los sentidos,

paladear el sexo de los diccionarios

siempre.

Pensé que masturbarse

-no era delito-

Claro que siempre hubo

manos que copian a los instintos

más básicos,

o que duplican antes que poner

en el asador del orgasmos

todo buen sentido

o sentimiento.

Es muy simple aquello

del un mensaje en cuello de…

cristal,

o pensar que un volcán

puede moldear a un poema

una mente

un latido

Quizás sea más fácil moldear

a una roca,

dentro del agua hacer

fuego,

que silenciar a mi palabra

de mí…

o de declinar la mas-turba-ción

en mis letras.



Carmen Hernández Rey




martes, 25 de abril de 2017

HACERNOS EL AMOR… Y




Para que el amor nos haga.

No, es preciso quitar nada;

desnudar nada,

abrir nada,

ocultar nada,

silenciar nada.

El amor nos hace

consentido en el sentir

y concebir,

en las manos preñadas de amor

en la noche desgarrando estrellas

al alba,

con caracolas rompiéndonos

en aguas,

en este amor que nos menstrua

este amor rumor de lunas

y palabras

en las algas marinas

costas que duermen corales.

Ellas, las palabras arrullarán

dedos, y sin quitar botón…

rasgarán el clímax de nuestras

almas,

dividirá miedos,

de tul novia coqueteará

con los dedos

descarnará los deseos

de nuestras alas,

volaremos en acordes,

alba, alba

alba.



Carmen Hernández Rey



lunes, 24 de abril de 2017

La Maleta





Vacíe a mi sien... La deje respirar y por unos segundo, desapareció todo... Incluso el afuera y el adentro, el vacío y la nada... Aquellas guerra, y sus metrallas en preguntas, todo quedó bajo una sopor y la niebla, aquella arena de mis ojos dejo paso dejaron paso a un coma ficticio e irracional, exhausta no supe que pasó más...

Cuando abrí los ojos, estaba dentro de una maleta, mi brazo era mi pierna, mi pierna mi cabeza, y esta iba por libre, separada rodaba volteada por la maleta como una pelota por raqueta en mesa.

Había una oscuridad sepulcral, mis ojos viajan por cada rincón buscando una resquicio que pusiera un poco de luz y respuesta a ese habitáculo ¿Por en el cual Sentía correr un fluido rojo y mis manos intentaban recoger aquel líquido espeso y cálido... ¿ Por qué intuía que era vital para mi existencia? ¿Que aquel olor era familiar? Mis dedos... ¿Dónde estaban mis dedos?

¡Ay! Dios, no encontraba mis manos, mis dedos... Yo quería probar aquel líquido... pero no encontraba a mis manos... Mis ojos buscaban y buscaban por aquel revoltijo de tripas... ¡Ya!

ya encontré a mis manos, hundí uno de mis dedos, cogí al dedo corazón y toque aquel líquido, cada vez menos templado, menos líquido y lo llevé a mi boca... Tenía un leve sabor dulce y salada... ¡Era sangre, mi sangre, tan mía, con tanto sabor a mí...!

¿Qué pasó, porque yo estaba desmembrada metida en una maleta? Que me hizo estar ahí, a trozos sin mí, sin ser yo... y siendo un equipaje de nadie?

Todos mis fragmentos comenzaron a sudar, y sudar... corría mi sudor al compás de aquella sangre que salía ya por todos los rincones de aquella maleta... Sabía que si no ponía remedios quedaría seca en décima de segundos, mis arterias se vaciaría sin remedio, y mi latido se apagaría como un generador sin corriente...

Desperté sudando... Al final aquella mujer metida en una maleta fue solo un sueño... ¿Un sueño?

¿Mi cuerpos en pedazos fueron parte de un sueño, o era la pura realidad?

Volví a sentir un miedo aterrador... la tormenta seguía con su machacona música, con sus luces de neón dando luz al momento más vacio, a la nada.

Ahora la maleta tenían otro sentido... mi vida era un fragmento de todas mis ilusiones, de cuanto me hubiese gustado ser o tener... Solo quedaba la esperanza de saber componer aquellos fragmentos y poner en orden aquella maleta.



Carmen Hernández Rey



domingo, 23 de abril de 2017

Semana dedicada a Carmen Hernández Rey




Cuando acabe el amor




Cuando el amor ya no baste

y tu voz rasgue el vacío.

Cuando la primavera acabe

y el invierno esté mas frío.

Cuando tu ausencia me abrase,

a pesar de estar conmigo,

tendré el valor de alejarme

y dejarte ser tu mismo.



Gloria Lacoma




sábado, 22 de abril de 2017

Hijos de La Madre Tierra




Ancianos olvidados

desechados por los de su sangre,

Niños que visten huesos

luciendo una sonrisa,

Adultos que olvidaron su niñez

acaparando espejismos.

Hombres y mujeres recomponiendo

pedazos de un corazón destrozado.

Sombras deambulando sin sentido.

Bajo el frío asfalto,

gimiendo está la madre Tierra.

Llora porque los hombres…

no encuentran su camino.



Gloria Lacoma



viernes, 21 de abril de 2017

Letargo





Mientras duermas

Intentaré ahuyentar el ruido

sofocar mi llanto, silenciar el viento.


Mientras duermas, calentaré la casa

me sentaré en mi sitio y seguiré escribiendo

aquellos versos míos.


Mientras duermas

continuaré soñando sueños, coloreando estrellas

y guardaré el tesoro, que cada una encierra.


Porque cuando despiertes de tu dulce letargo,

veré inundados tus ojos de gratitud infinita,

por haber cuidado de ti, cuando tu ya no podías.


Yo agradeceré tu gesto, con un beso sin palabras,

te robaré una sonrisa, te contaré mil historias

que inundarán nuestra alcoba de sueños y poesías.


Tu espíritu ya mas cercano, me acogerá sin reparos,

danzaremos hasta el alba, embriagados por tu música,

pasearemos descalzos por ese camino nuestro

hasta el riachuelo aquel, que con agrado nos mima.

Yo gozaré al contemplar que vuelves a ser la misma.



Gloria Lacoma



jueves, 20 de abril de 2017

Cuando te perdí



Al atardecer

fui a tu encuentro,

tan sólo las olas del mar

me acariciaron.

Te miré a los ojos...

ya no eran los míos,

se habían ahogado

bajo los hechizos

de aquellas sirenas...

de aquellos sonidos

que....en ocasiones,

llegaban hasta tu ser,

arrastrados por el viento,

desde las profundidades de un mar.....

que yo sentía enemigo.

Te dejaste llevar por la magia,

esa belleza aparente...

tan sólo un rumor ficticio.

Todo cuanto pretendían

era llevarte consigo,

a lugares tan remotos

que....ni siquiera

al rozarte la mano,

conseguí...que despertases

y te vinieses conmigo.



Gloria Lacoma



miércoles, 19 de abril de 2017

Gratitud



Canciones del alma que renacen,

serenándome dulcemente.

Sombras que se alejan despechadas

por haber creído ser mas poderosas.

Destellos de luz en el horizonte,

son las metas que ya no están desenfocadas.

Amor por la vida en cada instante,

gratitud por resurgir de cada prueba.

Anhelo por vivir intensamente.



Gloria Lacoma



martes, 18 de abril de 2017

Almas perdidas



Cuadernos desojados,

sentimientos por definir,

vericuetos extraños del alma

que no atina a descifrar el camino anhelado.


Cansancio de una vida

de apariencias, engaños

y corazones mutilados,

incapaces de dar y sentir amor.


Otoños sucediéndose

sin dar tregua, sin compasión.


Almas perdidas

en una jungla irreal

buscando un sendero

de luz y fragancia amables.


Almas conformándose

con una rama seca,

sin vislumbrar ese hermoso árbol

que tan cerca reposa,

anhelando ser descubierto

para ofrecer su intenso amor.


Las dos caras de la vida,

las dos caras del alma humana.


Dos caminos para elegir

el que nos conduce a la locura

a la desorientación,

o el que descubrimos

buceando en nuestro interior.

Un camino hacia la felicidad.




Gloria Lacoma



lunes, 17 de abril de 2017

Abraza la vida




Sé que tus miedos

vuelven a invadir tu pecho,

enhebrando esos recuerdos

que deseas olvidar.

Sé que acaricias la idea de ser feliz

con mano temblorosa.

Sé que lograrás tu propósito

abrazando la vida

a través de aquellos dulces ojos de bebé

que anhelantes, exploraban

todo lo nuevo que ella les ofrecía.



Gloria Lacoma



domingo, 16 de abril de 2017

Semana dedicada a Gloria Lacoma
















LOS PÁJAROS DE LA NOCHE



Los pájaros de la noche
vienen
con un enjambre que franquea las dunas del pasado
en el sobresalto
de unos cánticos bajo el agua.

Y vienen
con las rocas del exilio.



Frank Pereira,




sábado, 15 de abril de 2017

ENIGMA




Por esa noche de catorce mares de anchura, por el acoso de un pasado y sus ranuras de malva, son mucho los pasos al final del grito.

Al escurrir sus miradas con sus destellos oscuros y sus pedregales fervientes, los seres que nunca fueron, nunca serán.

Serán de un futuro con sus ventanas profundas, vestirán el misterio de infinitas lenguas en la humedad de un destino, cuando desaparezca la noche con la invención del silencio.

Solo en sus pasos se iniciará el sueño.




Frank Pereira




viernes, 14 de abril de 2017

HOY




Hoy
es el aniversario

de las voces
que corren por un crepúsculo
de colores desnudos.
.
Hoy
he trepado
los círculos rojizos de un desierto
con las arenas
recurrentes del azar.


Hoy
no habrá
ranura
en las paredes de un abismo,
con sus gritos
horadando el vacío.



Frank Pereira




jueves, 13 de abril de 2017

CONFINES




He recorrido
confines
que suscitan lejanías
hasta derramar la última gota de luna.

He recorrido los silbos circulares
con los fulgores de la lluvia,
que huyen hacia la noche como penumbra
hendida por el viento.

He recorrido...



Frank Pereira




miércoles, 12 de abril de 2017

LA REGIÓN FRONTERIZA DEL ESPÍRITU



En la región de las bayas
entre racimos fronterizos,
la raíz constelada de la niebla
naufraga
en el vientre del alba
y el olvido reclama la fuga de unos ojos,
en los peñascos trepidantes que divagan por la salpicadura de la intemperie.

Y en las regiones celestes
una ventana se llena de gritos al escurrir los confines en la orilla de la bruma.

En la esquina extraviada del espíritu con sus colinas tatuadas en el fondo de los espejismos.



Frank Pereira




martes, 11 de abril de 2017

ES INÚTIL CALLAR



Es inútil callar
cuando el verbo rueda insaciable
detrás de una huella lejana
que nada cambia los pasadizos tempranos.

Y los huecos azules
enredan voces
sobre los meandros de viento.

Es inútil
llegar al desván del silencio.

Es inútil callar...



Frank Pereira



lunes, 10 de abril de 2017

NOSTALGIA




Quizás
la ilusión de la lluvia
abandona el acantilado de una estrella
donde alguna vez habitó el misterio
y las fieras desnudas del trigal
rompen las vertientes del cielo
después de tanta pasión desgarrando el sueño del estio.

En el afán de un desierto que derrama su maleza de nieblas
detrás de una línea de sal.

Y recordando tus labios en flor
igual que un náufrago cambia su piel
y los ocasos guardan latitudes enredadas al fuego
cuando sobrevive la desnudez del olvido con sus cortinas de fulgor
y sus pasados onerosos desatan caminos nublados.



Frank Pereira




domingo, 9 de abril de 2017

Semana dedicada a Frank Pererira

















Surcos escritos en tu piel...



Surcos escritos en tu piel

querría recorrer sin máculas de prisa,

leer el mapa de tu cuerpo con la lente

que difumina la mirada,

a solas con tu halo de hermosura,

a sabiendas del peligro del fuego que me quema.



Dedos impacientes escarban el vacío

de tu nombre oscilante

con la danza incontenida del deseo

por sentir como mío el lecho de tu eco,

la propia soledad de un sueño

tras los rizos inexplorados de la ausencia.



Eugenio Mateo



sábado, 8 de abril de 2017

REFUGIADOS




Me aburre esperar ante el paso cebra de una disyuntiva,

un semáforo rojo impide ver los acantilados de Lesbos

y el mar es un océano de tráfago insensible en plena tierra firme.

Corremos por los campos de Serbia perseguidos por la luna,

sin saberlo, tomando un café mientras pasa el tranvía.

Vamos a lo nuestro, como todos, a llegar primero,

desconocedores de las punzadas del alambre de espino,

azuzados con los perros de los paraísos opacos,

porque piove, piove, porco governo,

y es tan malo no querer como no ser querido.

Me conmueven los niños de estas fotografías

y lloro lágrimas de cocodrilo tras las gafas de sol

cuando las imágenes me cuentan de su miedo,

es el reflejo de los ojos de mis niñas

en las caritas inocentes de las víctimas

lo que me emociona.



Eugenio Mateo,




viernes, 7 de abril de 2017

PRIMERA LÍNEA




Llueven destellos de delirio sobre las posiciones de primera línea,

soledades y barro pavonan con miedo los laureles de las encomiendas

y la próxima granada arrancará de cuajo cualquier miembro al descubierto.

Por la tierra de nadie nada se mueve desde la húmeda capota de la noche

pero acecha la muerte en busca de objetivo sin depender bandera.

Han traído las glebas del destino las manos que cavaron las trincheras

y unas armas herrumbrosas e inservibles vinieron a imponer el cuerpo a cuerpo.



Se escriben mensajes en la tregua del momento con botellas

que navegan por mares carentes de respuestas.



Desde los mullidos sillones de la retaguardia

no se publica ya la lista diaria de las bajas,

el cariz del pretexto resulta tan inútil como absurdo.

Viendo a los cuervos vaciar las cuencas de los ojos de los muertos

se despierta con alerta la conciencia dormida mucho tiempo.



La decisión es propia, se puede ser un desertor valiente,

si acaso el valor se pudiera medir por el número de heridas,

y ponerse en pie con las manos en alto, sin rendirse.

Abandonar el campo de batalla con la vida puesta como único trofeo,

sin temor al tiro por la espalda.



Eugenio Mateo



jueves, 6 de abril de 2017

MARINERO




No voy a la deriva,

mi barca surca decidida por un mar de rugidos

con vientos de levante que inflaman las velas

y yo miro adelante con el rumbo fijado.

Soy un niño marinero de agua dulce

aventurero del vaivén de las olas

que empujan y mecen,

náufrago del infinito azulado

que descubren las sirenas cuando me seducen.




Eugenio Mateo




miércoles, 5 de abril de 2017

LA NOCHE





En el lugar secreto de nuestras citas

te recibo bajo el manto que todo lo enmascara,

noche volandera que traes en tu sudario, flotando,

nuevos ecos.

Distingo la música que suena lejana detrás de los tejados,

unos cómplices gemidos desde aquella ventana,

tu propio rumor envuelto en mil distancias,

el ritmo del latido que retumba en la sien.

Te barrunto cuando las sombras preceden tu llegada,

y me pongo en guardia por ese trazo de temor que me despiertas

al dejarme a solas con mis sueños,

opacos reflejos en tu espejo.



Te deseo a la vez como un amante indeciso

en el momento crucial de la renuncia.



Me agotará finalmente el abrazo opresivo

que urge al tiempo en tu contra,

pero te habré vivido sin movernos de la cama,

siguiéndote el juego

hasta que solo seas un color más

en la luz del nuevo día.




Eugenio Mateo




martes, 4 de abril de 2017

He grabado en el muro...




He grabado en el muro de hielo del recuerdo

una frase con acento de epitafio:


Surcan las ballenas grises tu mar inexplorado


Se funden para siempre las morrenas

en los acantilados blancos

de la noche más larga de mi vida.

Hace frío.

Por el silencio se arraciman

las estrellas brillantes de la escarcha,

en la helada, rotos, se miran al espejo

los sueños inertes del olvido.


Camino del sur vagabundeo

tras las huellas de quimeras perdidas,

la salida natural de la ciudad parece despejada

aunque es el mismo frio el que viaja conmigo

rumbo a ninguna parte


Un reguero de sangre mancha la nevada



Eugenio Mateo



lunes, 3 de abril de 2017

ELEGÍA



En las otrora compactas oleadas

de aguerridos jinetes como fuimos,

el fuego graneado de la muerte

va sembrando de ausencias nuestras filas

y al surco de la tierra vuelan

íntimas semillas de memoria.



Seguimos cabalgando, a la carga. Siempre a la carga.

Con la lanza de la vida en ristre

por un estéril campo de batalla,

erial de flores agostadas,

páramo de sombras y azabaches.



La avalancha de los viejos tiempos, que nunca volverán,

son sólo ya presagio del encuentro inapelable

con la bala perdida,

que desde el otro lado de la luna,

vendrá a matarnos.



Eugenio Mateo



domingo, 2 de abril de 2017

Semana dedicada a Eugenio Mateo






Para aquellos




La tierra se despega de mis pies,

mi piel se funde y va deslizándose,

mis ojos se tornan hacía los adentros

y tienen más luz que ahí afuera.



Se cubre mi lengua de rosas

para decorar las espinas que se clavan en la garganta.

Endulcora mis labios, un café con leche.



Es imposible, que tú, me veas como yo me veo.

Es imposible, que tú, me entiendas como yo me entiendo.



Y observo, cometiendo los mismo errores, sin darme cuenta.



Cómo luchamos por el protagonismo.

Cómo agotamos las palabras sin censura.

Qué dificil es transformar las enseñanzas en práctica.

Y por consiguiente, en un hábito, imposible de quebar

por mucho que se empeñen.



Aprendo a respirar profundo, sí, es lo que hago.

Que los que tiran las lanzas se aburran,

por no encontrar reacción alguna en mi.

Sí, es la opción que escojo.



Porque yo no tiro lanzas.

Porque yo no ataco a nadie.

Porque yo no comprendo a todos, ni sé de todo.

Pero mi conciencia está tranquila.

Mi alma en paz consigo misma.



No espero que me entiendan.

No espero que me escuchen,

no, si pretenden que me repita como un loro,

malgastando mis energias en el esfuerzo,

para llegar al mismo resultado.


Sigo mi rumbo y sigo mi brújula.

Son pocas las criticas y los ataques.

Sé, que se avecina tormenta, que llegarán más.


Los que más me aman en este mundo,

son los que mas me muerden,

los que creen que tienen posesión de mi ser,

los que menos me entienden.


Un guerrero que explora más allá de sus tierras,

no se deja vencer por las adversidades,

por las heridas o cicatrices.

Su hogar está donde está su corazón.

Su familia es todo ser que se encuentra a su paso.

Su mundo no tiene fronteras.


Las peores guerras ocurren en su interior

y aún asi, sigue consigo mismo, incomprendido por todos,

al menos en vida...


Solo cuando se muere, solo entonces, se nos venera.



Ainhoa González




sábado, 1 de abril de 2017

Próximos poetas


Próximos poetas:

Eugenio Mateo


Frank Pereira


Gloria Lacoma


Carmen Hernández Rey


Isabel García Hualde


Teresa Ramos Rabasa

Amaia Barrena García

Lenguas





Lenguas de lenguajes,

de dialectos,

de amantes del arte,

de artistas que aman

...perdidos en las calles.



Que son extraños

en los ojos ajenos.



Llevan los zapatos destrozados,

polvorientos.

Llevan incontables los intentos.

Mantienen la frente en alza,

en bandera de sus sueños.



Trotamundos, en tierras lejanas.

Controversia entre lenguas.

Las neuronas creativas,

debaten durante horas,

durante años...

Una lengua extraña

se instala en la mente.

Y la propia pierde elasticidad.

El arte naciente,

a la espera...

Buscando los focos, las miradas,

el publico que los escuche, los mire...

Con una lengua propia

y otra u otras, en la audiencia.

Lenguas, lenguajes

expresando realidades

de los corazones del arte,

palpitando pasiones,

tarareando canciones,

pintando rostros que buscan

en el sonido, un entendimiento nuevo


¡Cuántos artistas perdidos entre las calles!

¡Cuántos artistas perdidos entre lenguas!



Ainhoa González



viernes, 31 de marzo de 2017

Fragmentos




Hoy, desde la ventana

ví llover.

Y una gota de lluvia me

quiso ver.

Y en ella, yo también ví.

El exterior en el interior,

el interior en el exterior.

Esa diminuta gota de agua,

esencia de vida.

Me di cuenta de lo pequeños que somos,

como fragmentos de gotas de lluvia.

Si nos uniesemos los unos pocos,

llenaríamos un vaso.

Unos pocos más, una jarra.

Unos cuántos más, un río.

Y todos unidos, un mar.



Fragmentos.

Gotas de agua de lluvia,

la cual nos deja caer al aire,

perdiéndonos en distintos retos.

Fragmentos

de una vida que nos conduce a ciegas

y ciegos, encontraremos el camino

a resbalar por los cristales

de nuestra aventurada o desventurada vida

y unirnos con mas gotas

para volver a ser, inscoscientes,

el mar de las consciencia.



Ainhoa González



jueves, 30 de marzo de 2017

Los ángeles lloran



Los ángeles lloran

del dolor que emanan tus labios

de la tristeza que ilumina tu llanto

de la oscuridad que abrazo tu cuerpo

de los besos que regalaste

de las caricias que perdiste

del vacío que quedó

de las heridas que no curaron.



Sí, los ángeles lloran

por la soledad que amarga tu sonrisa

por tu tiempo perdido

por tus sueños rotos

por tu poema no escrito

por tu vida no vivida



¡Oh, los ángeles lloran!



Sólo los ángeles lloran

y caen de pena

desde el cielo

para morir en tu llanto.



Tú, lloras, ángel

por ti, lloraré.

Lloraré por tus alas rotas

y tus pies de barro,

por tu pálida piel

y tus labios que no puedo besar.

Por ti, caerán mis lágrimas

para morir contigo en mi llanto

y recuperar tus alas

para llevarte de nuevo al cielo.



Ainhoa González




miércoles, 29 de marzo de 2017

El desafio



El desafio, es desafiarse a uno mismo.

Cuando en la espesa oscuridad

no se divisa el camino.

Mantenerse en pie y en calma.

Enfrentarse a lo desconocido.



El desafio, es desafiar al alma,

desnudarla y ver más allá.

Sentir el ”todo” en el ”nada”,

sentir el ”nada” en el ”todo”.

Encontrarse y reconocerse.

Besar los sueños del inconsciente.

¡Abrir la caja de pandora!

Y liberar los pájaros que desean volar.



Ainhoa González




martes, 28 de marzo de 2017

Soy la astilla




Soy la astilla

caída de la corteza

del árbol cortado

para hacer leña

y calentar hogares.

Soy la astilla

que poco fuego da

y que ya no es árbol,

caída entre la floresta.

Soy la astilla

que sueña con crecer y florecer.

A sabiendas de no tener raíces.

Soy la astilla

que pretende dar fuego eterno,

a sabiendas que en pocos segundos,

solo será ceniza.

Soy la astilla

que se clava

en las palabras del corazón,

sediento de verdades.

Soy la astilla

del sueño

que al amanecer

amenaza las neuronas

para que no permitan abrir los ojos.

Soy la astilla

que prende más rápido en llama

para que el fuego

consuma la madera

y calientes estén los hogares ajenos.



Ainhoa González



lunes, 27 de marzo de 2017

De la esperanza rota




De la esperanza rota

y la agonía que causa sobrevivir.

De la cerilla quemada

y la copa vacía.

De los años que quedaron en la lejanía.

De las horas estancadas.

Del tiempo perdido

y las hojas caídas,

oscurecidas en el asfalto.

De todo y de nada.

Hastiada del cansancio

y adormecida, acurrucada, viciada en sus brazos.

De la atracción magnética

y del magnetismo de los lazos.

Con silencio en los pasos

y botas en los labios.


Para avanzar con los versos

que se vacían en mis manos.




Ainhoa González





domingo, 26 de marzo de 2017

Semana dedicada a Ainhoa González




Te dudo



Te dudo.

Miro un reloj sin agujas

un recuerdo me dice

que una vez creí en el tiempo.

Te dudo.

La biblioteca esférica de Alejandría

guarda en su centro inalcanzable

el conocimiento que se oculta

huyendo del hombre.

Te dudo.

Las columnas de Hércules

me hablan de una isla

entre brumas llamada Avalón.

Allí Eva no necesitó a la serpiente

para tentar a Adán y se comió

ella sola la manzana.

Te dudo.

El pasado se transforma

cuando la certeza se desvanece

y el presente es nuevo.

Te dudo,

como te amo

más allá de toda decisión

en el equilibrio justo

donde desaparece

el pensamiento que nos pierde

en el laberinto cerrado

de lo cierto.


Rosa E. Martínez Manzanero



sábado, 25 de marzo de 2017

He cerrado la boca



He cerrado la boca

para hablar con la mirada.

La sangre se ha estancado

antes de llegar al corazón.

Estoy sola ante un espejo

intentando oír

lo que me dicen

los ojos.

Estoy hueca.

Mi piel es el uniforme

de un ángel

que se ha perdido.

Llorar sería fácil

pero se ahogaría

mi nuevo idioma

y la mudez

me dejaría ciega.

La noche me asusta

mi cama es muy grande

me pierdo en ella

o me engulle en un sueño

donde existes y mueres

al llegar el día.

He cerrado la boca

para que la palabra

escrita me posea.



Rosa E. Martínez Manzanero



viernes, 24 de marzo de 2017

Que puedo escribir



Que puedo escribir

si mi vida trascurre

entre cuatro paredes blancas.

Que sentido tiene

querer ser poeta

cuando la única información

son las entrañas.

No queda tinta en el bolígrafo

y estoy escribiendo con el móvil,

mi dedo parece

el vaso vacío

de una güija.

Un poema es un soliloquio

que busca en forma descendente

la respuesta, pero esta nunca llega

y escribir se vuelve vicio.

No se traducir lo que hoy me pasa...

el amor debe de ser otra cosa

sino no sentiría lo que siento.

Creo que es desprecio,

se que mi valor no se basa

en lo que tu opines

pero te has vuelto espejo

donde veo lo que yo de mi opino.

Estoy cansada de soñar un mundo mejor

y despertar a la sombra de un árbol quemado.

Llorar o reír es inútil, son máscaras,

mi verdadero rostro nadie lo conoce

ni siquiera yo.



Rosa E. Martínez Manzanero



jueves, 23 de marzo de 2017

Anoche fui consciente del dedal que asigné a mi corazón



Anoche fui consciente del dedal que asigné a mi corazón.

¿Cuántos brazos debe tener un candelabro
para iluminar a un noctámbulo?
Mañana, quizá, entienda al enamorado
y cupido cambie las flechas
por aguja e hilo para completar el costurero.

Todo se reduce al amor.
En la oscuridad insomne
en el silencio del sueño humano
en ese soplo del espirar de mi boca
hallo el entusiasmo y se abren aun más mis ojos.
Podría decirse entonces que soy feliz.




Rosa E. Martínez Manzanero









miércoles, 22 de marzo de 2017

Mi cuerpo es un desánimo



Mi cuerpo es un desánimo
un recuerdo continuo
de la tenaz memoria.

Una pesada nostalgia
del mal comprendido Ser.

Una casa estrecha
un espacio mínimo
donde, a veces, cabe el cielo.

Un llanto seco
compuesto de agua.

Un viento quieto
sin rumbo, ni rosa.

Una lluvia tardía
en la perdida cosecha.

Un frío de treinta y seis grados y medio.




Rosa E. Martínez Manzanero








martes, 21 de marzo de 2017

Estás



Estás

ahora

aquí... conmigo

sentado a la derecha

y a la izquierda

en este abismo

que se precipita

una

y

otra vez.

Que tenue

luce hoy el horizonte.

Que nítida

la imagen de tu isla.

¿Dónde están las palabras

que no se cumplen?

¿Dónde se acumulan?

Quizás un día doblemos

una esquina

y las veamos

escritas

en una pared

corroída por el tiempo

no vivido.



Rosa E. Martínez Manzanero




lunes, 20 de marzo de 2017

Eres tan lejano



Eres tan lejano

que dudo si existes.

Quizá sólo seas

una viñeta

de un cómic

sin terminar,

un héroe que he inventado

para sobrevivir

en este mundo

mudo

y necesitaba

de tu palabra.

Siempre dudaré

porque dudar

es el mejor espacio

donde la certeza

no habita

y podré dormir tranquila

en esta cama tan grande

donde estarías si existieras

aunque existes.



Rosa E. Martínez Manzanero







domingo, 19 de marzo de 2017

Semana dedicada a Rosa E. Martínez Manzanero









QUÉDATE



Quédate.
Seremos tres:
Tú, yo y nosotros.
Quédate.
Seremos dos,
tu espalda y mi sexo.
Quédate.
Seremos uno.
La mitad más uno
de un limonero.
Quédate.
Seremos todo.
Eterno cielo.
Eterno cuerpo.



Isabel Rezmo



sábado, 18 de marzo de 2017

LEVEDAD




Todo es un juego, el naipe marcado.
Dos niños desnudos de sí mismos.
En el vacío bosque seducido, vivido,
obligado por el néctar, revulsiva hojarasca.
La contienda de los amantes.
Vuestra es la indulgencia que vocea a las
huestes de la sangre, de las venas.
Los jeroglíficos no se fabrican,
Se aliñan en el aire de la finura,
la sutil compostura de enrojecer
la miel de tu rostro,
Donaire, ósculo deseo.



Isabel Rezmo



viernes, 17 de marzo de 2017

NOCTURNO



A esta hora.
Detenida en un sueño
incierto con nombre,
recuerda una calle inmóvil,
la hoja seca que responde
al sabor que anoche
quedaba en la encimera de la cocina.
La tierra obligada a morir en un segundo.
Tímidas frases que pronuncian sigilos.
Yo aquí, mirando,
mirando los charcos,
gritando como una rosa.
La piel muerta en tus manos,
La arcilla degollada por una espina.
Y la sangre coagulada en las entrañas
de un pequeño retiro.



Isabel Rezmo



jueves, 16 de marzo de 2017

VEN



Ven entre un vapor en el terciopelo. Entre tu frente.
Entre sus auroras y encendidas flaquezas.
La tibia azucena entre el azul de una sed comprime el campo entre el susurro del pelo.
Hay un camino entre el cuerpo y la sangre. Un silencioso fluido entre el quiebro y la ladera de las sonrisas.
Ven.
Como la escarcha. O ven no en mis brazos. Recuerda. Recuerda solícitamente
como clarea los besos en tu compungida simiente.
Pero luego ven a mí no encuentro, ven a mi imperiosa flaqueza que te retarda por el aburrimiento de las margaritas.
Ven, sin que quiera cogerte entre los juncos de un nicho que se pierde en los ojos.
Vete, vete no rompas la piel entre tu corpóreo corpiño, en la incesante sed que me provoca el duelo.
Vete que te imploro como el devaneo que los amantes descuelgan entre el gozo y la sombra de una madera.
Podría decir inclusive en la lectura de este maldito
oropel de aceite sin aliño, que vengas, pero no vienes.
Corre entre la salvaje presencia de un jardín que me muerde las uñas,
me arranca el aire, suavemente debería subir y retar a Dios.
¡Ah que cruel es la alabanza para el pecador!
Huye, huye finalmente antes que pueda decirte
que vengas a mi sol, o la luna, a la inercia, o al abandono,
o al retiro, al olvido, si , sinuosamente …Al olvido.



Isabel Rezmo



miércoles, 15 de marzo de 2017

QUEDAN DÍAS



Quedan días.
Quisiera retenerte en el suspiro.
Quisiera amarte en el abrazo.
En la mirada que confunde palabras.
Eres un verso escrito,
y una lágrima impresa.
Respóndeme,
¿quedan días?
Eres verso libre,
en una mirada cálida,
verso amargo,
verso al fin y al cabo,
en poemas rotos de
mi propia imaginación.



Isabel Rezmo



martes, 14 de marzo de 2017

HILOS





Sujetaba un hilo.

Inexplicable tu cuerpo.
Amanecía.
Temblaba.
Era como suspirar
en el temblor
de la incertidumbre.
Como el mar, la sal.
Como el agua, tus párpados.
Y en medio yo.
Como la vida.
El ruido es transparente
como el rayo.
Sin sudor.
Solo un abrazo.
Y en medio.
La inercia
Nadie.
Y en el extremo. Unos labios.



Isabel Rezmo




lunes, 13 de marzo de 2017

PIEL SOBRE VEINTE



La tarde es caprichosa, y simula un cerco de manantiales en las hendiduras de los balcones. Un sol o dos imagino, mientras tecleo incansable el tic tac de las teclas de un monitor que se queja del tiempo en los suburbios. Debería pintar el rocío, el octubre rojo de las esferas como la pértiga que desfloro en mi caligrafía, en mis momentos, en el mutismo de mi conciencia. Son casi las cinco de una hora taurina en el pensamiento. Ponerse la solapa al cuerpo que se desliza es corromper el agua de la saliva, el agua de los aljibes de ese segundo que secuestro en el armario de la repisa de mi cuarto. Los efectos son tangibles en esta primavera asfixiante si miro una fotografía que lleva años pegada a mi cerebro, y que me recuerda, el pétalo despintado de las camisetas que nunca me puse por miedo a decir los trabalenguas que los niños se cansan de repetir. Son casi las cinco, a las diez habré cometido la imprudencia de volver a pintar las cinco menos cuarto en mi litera, y volveré a sacudir las manecillas de los dioses y de las certezas. A piel sobre veinte, discutiré si las proezas sirven a rajatabla los oasis perfectos. Un muslo, un acento o quizás torpes como liebres.



Isabel Rezmo


domingo, 12 de marzo de 2017

Semana dedicada a Isabel Rezmo








Próximos poetas:



Rosa E. Martínez Manzanero

Ainhoa González

Eugenio Mateo

Frank Pereira

Gloria Lacoma

Carmen Hernández Rey








Si muriera



Si muriera sin haber hallado el alma.
Si en pedazos encontraras mi verdad.
Toma tiempo para orar, honestidad,
que se avive la dulzura que me llama.

Si el deceso me encontrara sin la rama
que provista está de amor y lealtad,
en mi espíritu dibuja la unidad
que tu esencia sin cesar por mi reclama.

Suave viento que acompaña la bondad
entre el cielo y esta tierra ya marchita.
Lluvia en tiempo de evaluarte, dignidad.

En plegaria mi razón se debilita
suplicando humildemente tu piedad.
Si muriera, hasta el sin ser te necesita.



Mª del Carmen Elvira Azparren




sábado, 11 de marzo de 2017

Soledad



A veces dueles mas
que cien torturas enredadas, piel.
A veces cuestas mas
que el éxodo en la hiel.
¡Ay soledad!, ¿por qué me eres infiel?.

La vida en sinrazón
por tu reflejo diera soledad.
En grito el corazón
no alienta su verdad.
Le falta tu ternura y tu amistad.

Adéntrate en mi ser.
Conmueve de mi sangre
hasta las rojas encimas del querer.
Detén de la hora, hojas,
que en viento de volver sean cien forjas.

Y siempre dueles, siempre,
soledad, y aún así, te necesito.
Como semilla en vientre
que crece despacito
entre el cielo y la tierra, es infinito.



Mª del Carmen Elvira Azparren




viernes, 10 de marzo de 2017

Es



Es la palabra que vierte la eternidad en las almas.
Es la mano misteriosa que resuelve tus quebrantos.
Es el ave floreciente que vuelve de tiempo en tiempo
Es el perfecto alimento para calmar la ansiedad.
Es la espera que sin tiempo aprisionaste cautivo.
Es agua que en ti revive las experiencias de edades.
Es luz agreste o celeste, según quieras entender,
que nubla el anochecer tu penetrante mirada.
Es para el hombre la ley y la libertad de acción.
Es la fuerza de un poema entre mentes de cristal.
Es el flujo de una vena cuando bombea en honor.
La justa medida es para tu copa terrestre.
Me contienes, me previenes; te contengo, te respeto.
Mi paraíso al respecto de ti se torna sombrío;
que en el mundo hace mas frío que en el infierno calor.
Reflexión es en tu mente y en tu nostalgia, tu Dios.



Mª del Carmen Elvira Azparren




jueves, 9 de marzo de 2017

En la prosperidad




Era noche de octubre y de media luna,
el silencio lo cubre, va sin fortuna.
Y en la casa de al lado, brillante fondo...
un cantar descarado que versa hondo.

"Me dejaron mis padres tanta riqueza
que no se como darle mayor largueza,
me resisto a ponerla aquí o allá
por si acaso yo pierdo prosperidad".

Y valiente camina el vil muchacho
cual fugaz golondrina de cruel penacho.
Al advertir la sombra que lo rodea,
no se acerca ni nombra, pues lo marea.

¡Ay pequeño despunte de ingratitudes,
pide a Dios que no junte tantas virtudes.



Mª del Carmen Elvira Azparren



miércoles, 8 de marzo de 2017

Gemela




Pensé que hondo caía hasta el mismísimo infierno
y al caer me recogía el alma que al yo nacer
me dieron por florecer en este mundo baldío.
Y al tomarme de la mano no la sentí como mía,
que en sus adentros gemía al verme siempre caer.
Sin palabras, en suspiros que escapaban de su esencia
pude sentir su presencia, aunque no la ví brillar;
y al alzarme desprendida hasta la arena candente
quedé de su faz pendiente al mirar su ser sin ser.
Gemela fuera de ayer, intemporal y cautiva
de mi nuevo amanecer.



Mª del Carmen Elvira Azparren




martes, 7 de marzo de 2017

Se me cayó la vida




Vestigios son las ausencias que matan mil sentimientos
y dolorosos momentos cuando entre muros habita
el alma que se marchita sin la presencia adorada.
La luz es triste alborada cuando el amor nos incita.
Medita, mi bien, medita, que la locura te turba.
No existe en el viento curva que ni traspase un amante,
aunque en infierno distante se hallara su condición,
que al llorar el corazón se encendería clemencia
en los dioses...Reflexión.
Si se me cayó la vida en acto de ceremonia,
fue por la copa divina que de veneno me diste.
Sin pensarlo muero triste la ausencia de ese tu celo
que conecta con el cielo, es el ansia de adorarnos.
¡Benditos sean los vientos que reúnen a las almas
mientras las musas contemplan amores en sin razón!.



Mª del Carmen Elvira Azparren




lunes, 6 de marzo de 2017

Tristeza



Tristeza que me visitas, que no me quieres dejar;
rebuscas, rebuscas firme...y matas, me matas lento.
Persistente compañera de tanto y tanto desvelo
que debajo de este cielo ha de soportar la esfera
de una mente vagabunda por pisar en nuestro suelo.
Mariposa de alto vuelo, nací para verso ser
y me resisto a caer en las garras de otro anhelo.
Pero mi alma cansada ya no puede con su azar
y necesita nadar en la raíz de otro velo.
Pero tengo miedo, miedo, de enamorarme y perder,
de sufrir el desespero de crueles tentaciones,
que me absorba el cenicero de tantas, tantas traiciones.
¡Ay tristeza, ya lo ves!...
Habrás de permanecer victoriosa, permanente,
en mi desolada frente, mientras mi vida demente
se arrastra hacia la corriente del vacío del sin ser.



Mª del Carmen Elvira Azparren



domingo, 5 de marzo de 2017

Semana dedicada a Mª del Carmen Elvira Azparren

















Pronuncié otros muchos nombres




Pronuncié otros muchos nombres
con mis labios, con mis dientes.
Lamí el sudor de todos ellos,
saboreé sus letras, una a una.

Nombrarlos fue insuficiente.

Los absorbí, los succioné,
dibujé su recorrido con aspereza.
Y aun así,
seguías escapándote entre sus trazos,
garabatos pueriles de tinta rancia.

Leí con mis manos sus braille,
bebí de sus Santos Griales,
los hice míos.
Pensándote, imaginándote en cada viaje,
tan discretamente que ni siquiera lo sabía.



Carolina Millán




sábado, 4 de marzo de 2017

En el campo



En el campo,
en ese donde se escribe con tinta burdeos la vida,
en ese donde se esparcen moribundos los recuerdos,
en ese donde las rosas pierden sus pétalos
y las amapolas reposan junto a los cipreses…

Te pensé.

En el recuerdo te compuse sobre mi esquela,
con tu pelo enmarañado sobre mi lecho,
con tus labios ardientes sobre los míos.

Te lloré.

En ese campo transcurrí despacio
recogiendo estrofas, arrancando palabras del olvido,
ese que jamás me separó de tu memoria.
Las decoré con letras, sílabas, sentimientos.
Con todo aquello que imaginé deseaste
para formar el ramo de versos
que nunca antes compuse para ti.




Carolina Millán




viernes, 3 de marzo de 2017

Ya no sé



Ya no sé.

Sí el ocre de tus ojos
es real cuando me miras lasciva
para fundirte con los míos.

Ya no sé.

Sí el manjar de tu boca,
ese que me proporcionan tus pétalos sedientos,
es auténtico o fruto de un recuerdo imaginado.

Ya no sé.

Sí existes solo en mi cabeza.
Sí sientes, ríes o padeces.
No sé si tus susurros en mi oído,
nacen de tus profundidades
o de esta mente enajenada
demente por hacerte mía.

Ya no sé.

Si eres o soy, si vives o mueres
cada día entre mis manos.
Ya no sé.


Carolina Millán



jueves, 2 de marzo de 2017

Me alimento de tus palabras




Me alimento de tus palabras.

Tu mudez,
es mi muerte.

Respiro con tus albores.
Crezco con tu luz.
Duermo con tus ausencias.

Desaparezco sin tu voz.


Carolina Millán



miércoles, 1 de marzo de 2017

Los recuerdos no bastan para sanar




Los recuerdos no bastan para sanar
unas manos laceradas por la escarcha
cuando los sabañones llagan la piel.

Arranqué demasiada remolacha de tus caballones,
sin ser consciente de que nunca araste el camino.

Los albores del día eran fríos
aunque no tanto como los de la oscuridad
donde permanezco amarrada.

Los versos ya se olvidaron de pronunciar,
hoy son vocablos innombrables,
prohibidos en la sociedad que nos consume;
muertos en el cementerio de la moralidad
donde las palabras y los gestos quedaron enterrados.

Hoy solo quedan las sábanas blancas,
donde amortajamos muestro ayer.



Carolina Millán



martes, 28 de febrero de 2017

Sobre las hojas caídas, paseo sin rumbo




Sobre las hojas caídas, paseo sin rumbo
por aquellos escenarios circenses donde transcurrieron
los días de juegos pueriles
y dulce aroma a amapola.

Tiempos sin frío, sin sed, sin hambre…
tapices desdibujados con sabor a derrota.

Dancé por el mundo sin miedo,
tenté a la suerte en cada esquina,
jugué al equilibrista en demasiadas ocasiones
traspasando el alfeizar de tu quietud.

Falsa cuerda floja que tensó los sueños
de una niñez poco sabida.

Se perdió la primavera,
asesiné al estío en tu mirada,
amortajé el otoño en tu recuerdo.

Y pese a tratar de olvidarte en este invierno,
la urgencia, con la calma de su impaciencia,
me grita que te devuelva a mi presente..



Carolina Millán




lunes, 27 de febrero de 2017

Cúbreme con tu manto de hojas




Cúbreme con tu manto de hojas
que tu ramaje sea mi abrigo,
tu boca el suave susurro dónde
en la penumbra de la noche busque cobijo.

Cúbreme con la oscuridad de tus manos. ..
Arrópame en el aliento de tus labios
deshaz la fría calígine y su velo blanco
con la lumbre de tu piel sobre mi cuerpo.

Encarniza mi deseo,
prende mi luz.



Carolina Millán




domingo, 26 de febrero de 2017

Semana dedicada a Carolina Millán
















Curvas que arquean mis sentimientos



Un místico impulso voraz me aturde
ahogado en la lujuria de mi sexo,
¡oh fuerza ingrávida henchida de luces
que inflama mi cuerpo mediante besos!
Cuántas bondades reclama mi sino:
¡tu boca, tus pechos, tu piel de seda!
Apenas venzo el deseo enfermizo
de ser adalid de tu ardiente escuela...
Cómo el pasado jalona una vida,
¡cómo los sueños vahídos se pierden!
No existe alameda ni noche umbría
que enfríe mi espíritu incandescente...
De afán desmedido, de bien escaso,
amar en exceso es vulgar boato...



Josian Pastor