martes, 25 de julio de 2017

HISTORIA QUE NO SABE QUE FUE HISTORIA






Tu ausencia hace llover encima mío

el espacio que queda entre la lluvia.

Roberto Juarroz



Regresábamos a casa

en un viejo tren de cercanías.

Tú llevabas la carpeta roja de la universidad.

Yo, por aquél entonces, la ley de los espacios en blanco de

Giorgio Pressburger.

Apreciaba a ese autor y ahora lo aborrezco.

Los días van pasando. También caduca el tiempo.

Empiezo a descubrir los porqués de tanto para qué.

Pero a ti que más te da. Es lunes y es mañana.

Regresábamos a casa, te iba diciendo,

el tren arrastraba cadenas fantasmales

por

la distancia gótica que media entre dos sueños y las

cadenas,

un revisor distante que me pidió el billete y te despertó.

El poso de alguna conversación incardinada

en no sé qué fragmento de inédita realidad,

latía en el ambiente e introdujo nuestras vidas en un bastiscafo.

En él, desde él, una mano invisible filmó el mundo.

Entre los dedos de las manos amputadas, late el mundo.

Ignoro qué silencios necesita la vida para soldarle

las manos a quien no las tiene.

Han pasado los años, todavía me acuerdo.



Daniel Izquierdo




lunes, 24 de julio de 2017

DISTRITO INTRUSIÓN



La escena

huele a flash-back cotidiano.

La habitación es discreta y el olor muy pequeño.

Sobre las sábanas, el tiempo desusado,

descorre las distancias de la noche anterior.

El desorden, bien afeitado, levanta acta notarial

y se

enjuaga

los ojos. Bob Dylan huye junto a la luna por los

cabellos celestes de la frecuencia modulada.

Semidesnuda, el frágil terciopelo de la soledad,

te cubre los senos o te los desnuda.

Siempre sucede eso cuando amanece.

Respiro. Respiramos. Diciembre deshabitado,

fuma tabaco negro como hijo bastardo

de Dashiell Hammlett. Un triste fringílido

pierde la dignidad y muere. La luz desvirga

entonces cada intersticio de mi cama.

Sus arrugas, fundan, sin saberlo,

el himen de la luz.




Daniel Izquierdo




domingo, 23 de julio de 2017

Semana dedicada a Daniel Izquierdo








SILVIOTOPÍA





Para ese poeta que hace canciones, Silvio Rodríguez. Un homenaje hecho con

sus canciones, desde la humildad de las generaciones que hemos aprendido

sentido y reído con su música y sus letras.





Esto no es una elegía

ni la historia de las sillas

o el monólogo de la desilusión

es el reparador de sueños

como un sueño triunfante

o el epistolario del subdesarrollo

porque en estos días

de cita con ángeles

de causas y azares

y fusil contra fusil

vuelve a llover sobre mojado

si seco un llanto

por eso te doy una canción

la canción del elegido

la canción de un trovador errante

en busca de un sueño

tan solo

un resumen de noticias

en el día feliz que esta llegando

por eso esta canción

es una canción en harapos

tocando fondo

es una canción urgente a Nicaragua

al mundo

es la resurrección

hacia el porvenir

sin hijo, ni árbol, ni libro

para que venga la esperanza

al final de este viaje

sin testamento

porque

el tiempo esta a favor de los pequeños

en el sortilegio de esta primavera

con diez años de menos

hoy es la víspera de siempre

una expedición al amanecer

una oda a mi generación

de días y flores sin fronteras

hoy es una carta a Violeta Parra

esa pequeña serenata diurna

de locuras anónimas

y el dulce abismo

hoy mi deber

es inventarme el fin de año

y el reino de todavía

para ir allí a donde van

las flores nocturnas

para convertirme

en el pintor de las mujeres soles

y dibujar la gota de rocío

de domingo rojo

porque aunque no este de moda

debo partirme en dos

entre el espanto y la ternura

porque en mi calle

cuando digo futuro

escribimos alabanzas

verbos en juego

de palabras sin nombre

así que respira el calendario

y vamos a andar

por quien merece el amor

porque no hacen falta alas

para ver mas allá

para soltar todo y largarse

en defensa del derecho humano

así que imagínate

compañera

que somos el necio que vive

sin tener precio

que la era esta pariendo un corazón

que solo importa lo de más

para ir del sueño a la poesía

y gritar por siempre

un ojalá.




Ibon Zubiela




sábado, 22 de julio de 2017

PRÓXIMA ESTACIÓN



Déjate llevar

por la senda del tiempo

caminando por el filo

de lo posible

déjate llevar

y descubrir los errores

que compatibilicen las debilidades

que nos hacen fuertes

en nuestras diferencias

déjate llevar

abriendo la puerta

de la esperanza

en el riesgo del dolor

con los desastres acumulados

en la piel de nuestro pasado

déjate llevar

compartiendo un futuro

creando un proyecto común

con la química

de nuestras manos

forjando los sueños

o los fracasos

déjate llevar

sintiendo los besos

las espinas

en el mapa de la concupiscencia

disfrutando los segundos

prestados a la noche

déjate llevar

más allá del final

del principio inacabado

en el conflicto de individualidades

superando los temores

de la revolución

de los ombligos

déjate llevar

sin medir las palabras

oxidadas en el recuerdo

las miradas cruzadas

en lo desconocido de la duda

analizando la inestabilidad

en la contradicción del deseo

déjate llevar

abrazada a los sentimientos desnudos

y quizá de nuevo la vida

nos sorprenda.




Ibon Zubiela




viernes, 21 de julio de 2017

EL CAFÉ DE DESPUÉS




Las miradas vuelan

con las palabras de equipaje

para escudriñar la lluvia

que se estremece en las ganas

de sentirse libre

romper las amarras

del pasado cautivo

que me retiene

en un espejismo

habitando la soledad

de los recuerdos confusos

muertos en la convivencia

del espacio

me visto una sonrisa

que desafíe el ruido

reviso los mensajes

para leer entrelineas

y contestar las obviedades

de los funerales

disculpas de egoísmo

que pueblan mi ombligo

para no dar explicaciones

a los espejos

cierro la tele y enciendo un libro

para perderme en las hogueras

con la visión de lo prohibido

de olores salinos

con la imaginación

orgásmica del teatro

recorriendo la distancia perdida

para rescatar un segundo

en otro saludo no dado

y enrocarse con los juegos

el azar y los castillos en el aire

sin precio conocido

para reescribir un encuentro

que asesine la cama

o prepare el café de después

de los gemidos.



Ibon Zubiela




jueves, 20 de julio de 2017

POLVO DE ESTRELLAS




El silencio se descompone

en la soledad de tu castillo

maldiciendo lo que falta

todo en lo que no crees

para cortar las venas

de la autoestima

y desangrarte en lágrimas

que ahogan los sentimientos

de miradas inquisidoras

que desnudan tu sensibilidad

con el milagro de tu prestigio

experta en colores y eufemismos

te entregas frente al espejo

con las fotografías

de tus pensamientos

invisibles a los ojos

para resguardarte

en un plano paralelo

de blancos y negros

para rescatarte

en la fugacidad del deseo

con sabor a chocolate

y salvarte

de la desolación de tu reflejo

no sabes que los sueños

se escriben con cenizas

de las raíces

y las emociones de los cuentos

que no has escrito

con los sabores nuevos

madurados a fuego lento

todo es posible

el tiempo

siembra a favor

de la identidad

de quienes observan las estrellas

para sacudirse el tedio

con una sonrisa

para sellar

con las manos y los labios

el pacto con la vida y la utopía.




Ibon Zubiela





miércoles, 19 de julio de 2017

MAÑANA





Hoy el tiempo es un interrogante

guardado bajo llave

una estación en la sombra

donde los lunes nos someten

con la pleitesía de la impotencia

a la anestesia de la resignación

hoy se hunden los cimientos de las palabras

usurpadas del diccionario

desgastadas en el abuso

de la falsa inocencia

titulares perfumados de modernidad

para no leer entrelineas

el interés de sus verbos uniformados

hoy nos deslegitiman

con las razones de la competencia

y la mitología de la competitividad

por testaferros ocultos

en armazones y telarañas institucionalizadas

redimensionando las alianzas de los no vivos

hoy expropian la lluvia y los sentimientos

peregrinación obligada

de funeral en funeral

aplastando los ojos

para perecer en el acompañamiento

de los paréntesis del mercado

y nuestro estadístico destino

hoy...

hoy es un punto y a parte

hoy es una oportunidad

hoy es un principio

una invitación a la rebeldía

de mareas de colores

hoy tan solo es

el pasado de otro mañana.




Ibon Zubiela




martes, 18 de julio de 2017

SI ME DAN A ELEGIR






Si me dan a elegir

prefiero la luna al sol

la vida a la muerte

lo importante a lo urgente

el silencio al vacío

la compañía a la soledad

si me dan a elegir

me quedo con el pueblo

con el rojo, la utopía

la izquierda y la rebelión

si me dan a elegir

prefiero la calidad a la cantidad

un libro a la televisión

el ron al whisky

una cresta a una corbata

una guitarra a un sintetizador

si me dan a elegir

me quedo contigo

con el agua blanca

con el olor a tierra mojada

con el camino, los sentimientos

las emociones y el futuro

si me dan a elegir

prefiero la indignación

a la resignación

la justicia a la legalidad

un gaztetxe a un solar

lo colectivo a lo individual

y los sueños a la realidad.




Ibon Zubiela





lunes, 17 de julio de 2017

CAMINOS





He sido imprudente

haciendo

lo que jure que nunca haría

me ha traicionado la imaginación

confundiendo

vigilia y realidad

he sido huérfano

con mi padre vivo

me he roto

los huesos y ligamentos

y he llorado por dentro

el recuerdo de tiempos pasados

sin saber si fueron mejores

he tenido citas a ciegas

con el azar y con la muerte

me he enamorado

bajo las faldas de mil noches

arrinconado en el deseo

del sudor de nucas

y ombligos ajenos

me han dejado

y le he cerrado la puerta

a nuevas primaveras

tengo tatuajes y cicatrices

para dejar de cumplir años

he ganado dos ligas y una copa

pero he perdido

varias finales con la historia

me he adelantado al tiempo

para llegar tarde

a la cita con tu cuerpo

he hecho muchas tonterías

y alguna que otra locura

que nunca he revelado

me he subido al tren a las nubes

para llegar a una vía muerta

nunca he sido

el primero de la clase

y casi siempre

el ultimo de la lista

me he confesado

en el fondo de los vasos

y en baños

alicatados de soledades

he jugado con fuego

y también me he quemado

he perdido amigos de siempre

y algunos desconocidos

hoy son hermanos

me he apostado sin ganas

y me he drogado por probar

he corrido detrás de los sueños

y delante de policías

tirando piedras contra la injusticia

me he rebelado

contra el viento y sus molinos

he viajado

al otro lado del océano

para volver

vistiendo otros cuerpos

he vivido utopías

en La Habana, Chiapas y Caracas

y he paseado un jueves

de otro invierno

por la plaza de mayo

he aprendido del silencio

a escuchar

a decir solo lo importante

y a escribir las emociones

de obreros y barricadas

mis raíces y sentimientos

mil caminos...

tan solo espero

si la vida son experiencias

aprender de las que quedan

y de las que fueron

para no defraudar

al espejo

al futuro

y a mi luna.



Ibon Zubiela




domingo, 16 de julio de 2017

Semana dedicada a Ibon Zubiela


















MENTIRAS VICEVERSAS





Verdad y realidad no son iguales.



La realidad no miente

ni suele andar de broma.

En cambio, la verdad

es más falsa que Judas

y tiene un punto irónico.



La verdad no es la misma

según quién nos la cuente.

Porque mutan su piel las circunstancias,

se adapta al escenario.



La oficial adolece

de luces pirotécnicas,

su impostura resulta inverosímil.

Y pese a todo goza

de excelentes niveles

de credibilidad.



La verdad - de verdad -

siempre está en entredicho,

siempre bajo sospecha,

perseguida por falta

de pruebas, la incriminan,

la torturan

hasta hacerle mentir.



Mientras no se demuestre lo contrario

la verdad es mentira o viceversa.




Ritxi Poo




sábado, 15 de julio de 2017

TRAMPAS AL SOLITARIO






Ocurre que la vida

baraja nuestro azar

en el tapete sucio

de la conciencia.



Porque si pintan bastos

sacamos nuestras copas

y cuando pintan oros

sacamos las espadas.



Ritxi Poo




viernes, 14 de julio de 2017

LUZ MUERTA




Mirando a las estrellas me pregunto

si al igual que su luz nos alumbra

después de extinguirse,

también esto que escribo

alcanzará tus ojos

algún día,

si aún te alumbrará

con su luz muerta.




Ritxi Poo




jueves, 13 de julio de 2017

RECUERDA, PRINCIPITO




Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse-.

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY


Pasó sin suceder o pasará mañana.

Hay cosas que no ocurren pero luego

hacen daño. Lo cuento por si acaso.

Por si a veces o siempre. Lo cuento por si asumes

como cierto el periódico. En fin, mejor digamos:

No debió suceder en un futuro.



Ni por supuesto en México.

Gilberto se acordó del viejecito.

Qué iluso, enfermo, viudo. Qué chingado su viejo.

Tan bueno como pobre. Recordaba

sus últimas palabras. Su mirada en las nubes.



- Gilberto, ven conmigo. Mira. Nunca olvides

que encima de esa nada se ocultan las estrellas.

Ojalá puedas verlas algún día.

- Tengo hambre, padre. Déjese de cuentos.

Es tarde y hace frío.

- Escúchame, Gilberto.

Sé que eres duro y sabrás defenderte

pero nos quieren ciegos, como al cielo.

Todo es humo. No olvides las estrellas. Recuerda

que hay un más allá que no ven tus ojos.

El progreso ha ensuciado la mirada del mundo.

- Padre, entremos. Tengo hambre y hace frío.



No dijo más. Sus párpados se negaron.

Dos años después, hoy,

Gilberto tiene siete y sonríe orgulloso.

Qué agorero. Qué loco. Qué chingado su viejo.

Tan bueno como pobre.

Esto piensa Gilberto mientras mira

y amplía las estrellas en la pantalla táctil

de su smartphone robado.




Ritxi Poo




miércoles, 12 de julio de 2017

LA VIDA ES UNA BROMA




“Que la vida iba en serio

uno lo empieza a comprender más tarde.”

JAIME GIL DE BIEDMA




La vida es una broma

nos dice la sonrisa de los niños.

Por eso cabe siempre su quimera.



Después

se pone seria poco a poco

la cosa, mucho a mucho,

pisan suelo sus juegos,

mete el codo la envidia.



La vida es una broma

que amarga con los años y al final

termina pareciendo una putada.




Ritxi Poo




martes, 11 de julio de 2017

CUANDO ME DAS LA MANO




Cuando me das la mano

se posa como un pájaro

la paciencia, de pronto

se vuela de ceniza

la imprecisión del miedo y

mi torpe

desencuentro con las horas

se refunde en un pulso inusitado

que acaso le supongo a la esperanza.



Cuando me das la mano

la vida se equilibra,

se enrama por mi cuerpo la raíz

primaveral de un sueño,

empuño esta locura de sentirme

capaz

de dominar el mundo.




Ritxi Poo




lunes, 10 de julio de 2017

EL AMOR SE ESCRIBE EN LÍNEA RECTA





“La distancia más corta entre dos puntos es la línea recta”

EUCLIDES


Aunque acaso seamos

simplemente dos puntos

perdidos en la fiera

inmensidad del alba

nunca olvides

que la ciencia es tan solo

empírica ignorancia y

si sumamos

tu nada con mi nada

de pronto su valor no tiene fin.



No hay avión que me aleje tu recuerdo

ni hoteles que me indulten de tu abrazo

ni estufas que devuelvan tu calor.



Si algún día te pierdes

o me pierdo

recuerda

- es fácil –

que la línea,

la distancia más corta,

que invencible nos une

sin duda es el amor.



Ritxi Poo









domingo, 9 de julio de 2017

Semana dedicada a Ritxi Poo









Hoy





Hoy

dieciocho de julio del doce

hay estrellas que quieren acercarse más a la tierra

y los aviones vuelan con las horas distintas,

sigue la arena sin necesitar guardianes

y el pan y el musgo establecen al fin

relaciones bilaterales…

Hoy

el cielo es azul, un poco pálido

y hay mucha más luz que la que necesitan las hormigas

porque las únicas nubes son las que están en las memorias

y el mar es metálico

y la hierba parece recién pintada…

Hoy

los automóviles están discretos y solitarios,

las naciones han iniciado — de nuevo —

hostilidades con las certezas,

las furgonetas se detienen a pesar de las multas

para que los andamios aprovechen la música de julio

y bailen…

Hoy

los teléfonos cambian timbre por susurro,

evitan fechar los daños y reclaman las llaves maestras

con las que los porteros abren las horas

y los albañiles

preparan las direcciones nuevas a las mareas

y los marmolistas

se elevan sobre el suelo

con los instrumentos y los ademanes de las siestas

y citan a las puertas de los cementerios

a las alegrías y a las canciones

para que paseen entre las piedras y éstas sean

cama descanso de las palabras tristes…

Hoy

hermano,

pintamos con el rímel de los boxeadores

tu nombre en la piedra de los desmemoriados…

Hoy

en las lluvias trazan con las aletas los delfines

la fiesta de los niños

y hay montañas de azúcar en las avanzadas horas

que asombran a los ratones…

Hoy

hacemos pie en el pozo

y con el impulso escribimos todos tus nombres, hermano,

el que conocíamos y los nuevos,

y los colocamos todos en las sendas de los acantilados,

en las acequias por donde marcha el agua de la lluvia

de mañana…

Hoy

las lágrimas y las cenizas se reúnen para hacer

las cuidadas preguntas a la alegría,

porque las reliquias acompañan siempre la necesaria risa,

con la que se amasa el pan de los amores jóvenes…

Hoy

mi hijo quiere conocerte, dice

que no basta con las antiguas fotografías

y las respuestas holgadas a preguntas ingrávidas…

Hoy

te reconozco en la memoria de las noches de marzo

en las salas de las maternidades,

discreta tu compañía,

un mediodía en el quirófano de las mujeres sonrientes…

Hoy

hermano, por la cicatriz de la garganta

se me escapan las gabardinas y los cabellos rubios

los silencios en las madrugadas a destiempo

y vuelven a mi cuello los gritos que se escaparon

una noche de ginebra con el mar borracho

Hoy

tu nombre te ha encontrado

y está contigo y conmigo y con ellos,

los nuestros y los nuestros,

y el vacío que se achica se llena de manzanas

con la semilla del pájaro

y de los peces con la simpatía de los músicos callejeros

al fin

hoy,

hermano.




Pablo Müller




sábado, 8 de julio de 2017

la historia con minúscula es sobria




«Existe […] una historia con minúscula en donde se lucha por hacer las cosas bien. 
Eso es un fin y es al mismo tiempo un durante, y en el durante hay sentido»

BELÉN GOPEGUI



la historia con minúscula es sobria

y callada, que no muda,

la historia con minúscula está en los márgenes,

clandestina, escrita en cuadernos,

atenta y paciente,

la historia con minúscula ocurre al final del día,

el resto sus protagonistas trabajan,

y se acerca con la atención del cuidado,

a veces ofrece café y bizcocho,

la historia con minúscula madruga con las mujeres,

con la tenaz decisión de hacerlo bien,

cuenta todos los fracasos para que no haya derrota,

porque la historia con minúscula,

al contrario de esa otra que avasalla,

vuelve a la casa siempre alguna vez.




Pablo Müller




viernes, 7 de julio de 2017

He visto un árbol grande y frondoso hecho de palabras


«Una noche

de amor hace universo»

AURORA LUQUE



A Conchi




He visto un árbol grande y frondoso hecho de palabras,

tú me has traído,

he visto a mi ancestro delante de ese árbol,

tú me lo has mostrado,

he visto su deseo de llenarlo de palabras,

tú me has traído, no las tenía,

he visto palabras que unen árboles

y personas que caminan entre ellos, tú y yo,

sin palabras, no faltan, tranquilas, con silencio,

he visto mi corazón y era el mar grande

llegando a la playa, tú me has traído,

contigo contando la arena,

he visto mis pulmones y eran los robles grandes de niño,

del tiempo de helechos y pájaros,

tú has traído ese canto,

he visto un aeropuerto y alguien que decía adiós

y os he visto a todos y he llorado de alegría,

soy un lugar de paso,

soy el rastro del agua de enero en algunos bosques,

soy la piedra del fondo del arroyo

y pregunto si soy agua

y tú las manos que la remansa.

Una noche de amor hace universo,

tú haces universo.




Pablo Müller




jueves, 6 de julio de 2017

La iglesia se alza temible y pretende alcanzar el cielo




«Celebraré a los hombres que trabajan, sueñan y se desesperan, y caminan torpemente hacia una muerte anónima y hacia el domingo,»

LÊDO IVO


La iglesia se alza temible y pretende alcanzar el cielo, sin atender al mismo cielo que le acompaña en cada piedra. El cielo se acerca cuando desnudo nada se interpone entre nuestros cuerpos y el aire que nos manifiesta, si acaso el sudor del trabajo, si acaso el pesar del cansancio. Por ello cuando la puerta no responde a su propósito: dejar entrar y recoger, dejar salir y compartir, será inútil moneda depositada y ruin.



En la iglesia pesan tanto las piedras del suelo que impiden elevarse hacia el cielo y en el silencio tras el esfuerzo, suenan murmullos, lamentos, secretos, suenan saludos, adioses, insultos, y la pregunta de un niño sobre el lugar de la muerte.



Puede que hagamos de este lugar memoria, puede que tengamos esperanza en la vida eterna del alma desdoblada, puede que reencarnemos en la memoria olvidada de otro, puede que leas estos versos pasados los años de mi muerte y al recorrer las calles de la ciudad

de Toro reconozcas un mismo río y arboleda, una iglesia de piedra en el vano afán de tocar el cielo.



Las arquitecturas no son la importancia, antes muchas otras fueron abandonadas a la ruina, ni las puertas antiguas a cuyo paso hay que depositar monedas. Es la herencia de nuestros antepasados que acarrearon las piedras, pintaron imágenes, pagaron diezmo o decidieron levantar iglesias altas, tan altas para acercarse a un cielo que estaba en otro lugar. Rastrea la huella del trabajo en la piedra hecha sillar: es el tosco andamio puesto para alcanzar la bóveda — hoy desaparecido — el único imprescindible para construirla y esa es la memoria que debemos.




Pablo Müller



miércoles, 5 de julio de 2017

En una esquina de la fábrica vieja hay un taller abandonado




«No existe vida

que, aun por un instante,

no sea inmortal.»

WISLAWA SZYMBORSKA




En una esquina de la fábrica vieja hay un taller abandonado


— ahora se almacenan los modelos —


a la luz color de polvo, en agosto, es la esquina del ajustador, donde el Maño calibra las piezas de máquina, ajusta la jornada.


A real y medio la sardina y media, ¿a cuánto son docena y media de sardinas?


En una esquina de la fábrica vieja hay un taller abandonado


con luz color recuerdo, el trabajo, polvo de metal, en las máquinas las huellas de los hombres ya muertos, las conversaciones de luz color olvido:


Cincuenta Horas Semanales. Cuarenta Y Cinco. Sábado inglés.


Severo, ponte junto a la máquina nueva que vamos a hacer una foto ¿Para qué? Para el archivo del Alemán.


Nadie para ya en el taller, la esquina del Maño, despacio, sin molestar al vacío, en el color mirada, mis dedos por los bordes de las mesas, por los mangos de las herramientas,


— la caricia de la mano del abuelo —


el ruido antiguo de los metales, el sonido de las correas, los golpes de la fundición, las palabras que se dijeron hace cincuenta años.


El silencio no me engaña, sé que están ahí escondidas con las esquirlas viejas, no han salido, a cambio han permitido que manche mis dedos buscando fotografías en el archivo del Alemán.




Pablo Müller




martes, 4 de julio de 2017

A Felixa Pineda López, luego Gertrudis





«A la muerte, una puerta abierta.»

JUAN CARLOS MESTRE



A Felixa Pineda López, luego Gertrudis, según resolución

del juzgado de Estella, dejo la rama verde de las estrellas

de julio, el último disparo del cañón del sur, y un viaje en

ferrocarril para llegarle tarde, como siempre, al entierro.


A la puerta del cuartel entrado en años, los soldados son 

de plomo terminado y donde las tabernas queda el dinero 

del hambre, ya no queda playa, ni las calles en línea, ni 

las plazas junto al puerto, porque han edificado soluciones.


Al revés de la memoria le han puesto el agujero de los 

expolios, ya no tengo el uniforme del miedo y de la rabia,
y aunque he engordado no le reconozco el pasado: es de 

otro — y el mismo.



Pablo Müller




lunes, 3 de julio de 2017

De niño quería ser soldado




«Todos los aguijones dulces que salen de las manos,

todo ese afán de cerrar párpados, de echar obscuridad o sueño,»

VICENTE ALEIXANDRE



De niño quería ser soldado,

como otros hombres de la familia,

— que disparaban los domingos a las palomas —

Capitán Trueno, El Jabato,

hasta que en una librería encontré

Espadas como Labios.

Le dije a mi padre que quería ser poeta

y me dio una paliza,

— un golpe en el labio, un golpe en la mejilla, un golpe

en la nariz y sangre, y otra vez en el labio,

— al ritmo de quien golpea pelota con pala en el frontón,

—, un golpe, labio, un golpe, mejilla, un golpe, nariz

y miedo.



Mi madre me llevó al baño y la sangre en la loza

escribió los versos, — recuerdo el ritmo de los golpes,

con el sonido alivio del agua corriendo,

con el sabor a sal de lágrima y sangre,

como un mar.




Pablo Müller




domingo, 2 de julio de 2017

Semana dedicada a Pablo Müller


















El topo como caso de perfección precaria





Hay quien postula que los topos trazan sus galerías al azar. Otros, sin embargo, consideran que sus diseños responden a un orden geométrico perfecto. Todo lo que es posible decir al respecto es que el topo planifica con las uñas. Mirar no va a andar mirando mucho, porque no ve. Un topo no es un búho, convengamos. Tampoco cava porque sí: negocia un equilibrio entre sus necesidades y los accidentes del terreno. El suyo es un orden permanentemente provisorio.



Marcelo Díaz




sábado, 1 de julio de 2017

Una buena parte de los cuentos de hadas no incluyen hadas en absoluto




¿Qué pensará el tipo que vive adentro del ratón Mickey, en los 40 grados de Orlando, cubierto de un peluche de 10 cm de espesor, cuando te ve pasar frente al castillo de los cuentos de hadas? ¿Se preguntará de qué reino llegaste, tan alta, tan hermosa, con esas piernas tan largas? ¿Te habrá visto pasar mientras daba unos saltitos como de alegría que lo depositaban junto a la familia en pose para la foto, y el sudor le bajaba por la frente y por la espalda? ¿Acaso calculaba, cuando pasaste, el coeficiente de felicidad que su presencia produce en el mundo, y se distrajo al verte? ¿Se habrá preguntado qué hacía él ahí, qué hacías vos ahí, qué cantidad de fotos llevaba acumuladas en el día? ¿Se preguntan los ratones esas cosas? No digo Pluto, tan boludo, pero Mickey, roedor insignia ¿se habrá preguntado a qué lugar del castillo te llevaban tus piernas? ¿Es posible saber, o tan siquiera sospechar, qué preguntas se hace el ratón Mickey, de sonrisa indeleble? ¿Tiene lo que se dice “vida interior”? ¿O todo lo que piensa, suda y siente es lo que piensa, suda y siente el tipo que lleva adentro? ¿Y qué cosas le preocupan de verdad al tipo que está siendo digerido por el ratón Mickey? ¿La cantidad de fotos/hora que produce? ¿La situación en Medio Oriente? ¿Un brote incontenible de ébola en Miami? ¿La íntima y secreta felicidad de las hadas? ¿La longitud del par de piernas que se cruzan? ¿Cobrará por foto? ¿Cobrará por hora? ¿Recibirá un plus si alcanza o supera cierto nivel en los índices de íntima felicidad de los turistas? ¿Se preguntará, en ese caso, desde una perspectiva estrictamente profesional, a cuánto asciende tu coeficiente de felicidad? ¿Y se preguntará, en ese caso, desde una perspectiva estrictamente profesional, a cuánto asciende el coeficiente de felicidad de tu esposo, que llega con tu hija de la mano, te dice “princesa”, y prefiere sacarse una foto con Pluto?



Marcelo Díaz



viernes, 30 de junio de 2017

Ho Chi Minh City



El hombre de Saigón cruza el mar de la serenidad. Aparece y desaparece. Ahora está, ahora no está. El hombre que ahora está es una sombra tenue, y el hombre que ahora no está es una sombra en fuga por un túnel invisible. El hombre de Saigón traza un triángulo de hierro, cava una ciudad en la luna. Huele el viento entre los cráteres y desaparece. Ahora está, ahora no está. Los brazos adelante, la espalda en comba y la nariz y los ojos y los pies haciendo mapa en el cuerpo, en la oscuridad. El topo de Saigón es un sensei lunar. Acurrucado bajo la superficie, ve la lluvia de napalm en el jardín de hierro, ve las nubes de fósforo blanco avanzar como en un cuadro expresionista, ve caer los racimos de bombas de los B-52. Cava una ciudad en la luna. Cráteres en la superficie y túneles al centro de la tierra, como ves en esas fotos que pescaste en internet, con un tipo sonriente que se dobla sobre sí para circular por los corredores; más ese mapa de la aviación norteamericana que parece un Pollock.

¡Bienvenidos a Cu Chi!

El guía que ahora está recibe a los turistas y los signos de admiración sostienen las paredes bajo la superficie, y el guía que ahora no está cuenta que el sensei de la luna de Saigón sembró una semilla de serenidad en su cabeza, y la vio germinar en la oscuridad.



Marcelo Díaz




jueves, 29 de junio de 2017

Usos cartográficos del corazón




Hay mapas con forma de corazón y hay mapas del corazón. No del corazón como territorio, sino de las trayectorias del corazón, como si uno dijera un mapa de viaje, un itinere. Ahora se sabe que el corazón no viaja sino en sentido figurado, pero los kerora de Nueva Guinea creen que el ánimo con el que uno sobrelleva el día tiene que ver con los desplazamientos del corazón y el lugar que ocupa en cada momento. Como si el corazón fuera un animal indócil que habitara y recorriera, día a día, nuestro cuerpo.

La palabra indócil la digo yo, y la palabra animal, también. Para los kerora, creo, el corazón no es dócil ni indócil, ni les preocupa tanto qué es, sino más bien dónde está. Por eso miro tu electrocardiograma, aunque eso no me dice dónde está tu corazón.

No sé por qué me regalaste el electrocardiograma.

No conozco a nadie más que pueda hacer un regalo semejante.

Tampoco sé por qué lo miro.

Creo que puedo cantarlo.



Marcelo Díaz




miércoles, 28 de junio de 2017

Problema nº 2




Un topo cava un túnel que atraviesa una ciudad de trescientos mil habitantes en un tercio del tiempo que una pareja emplea en buscar razones para seguir juntos. Si tenemos en cuenta que el topo hace el trabajo solo y la pareja se reencuentra después de un par de semanas

a - ¿qué diámetro debiera tener el túnel para garantizar una salida sin problemas?

b - ¿en qué piensa cada uno, bajo la ducha, después de haber pasado la noche juntos?



Marcelo Díaz




martes, 27 de junio de 2017

Problema nº 1




¿Cuánto demora un topo en cavar un túnel que atraviesa una ciudad de trescientos mil habitantes por la noche, si todos permanecen acostados, el topo avanza a razón de 90 centímetros por hora, cuando de pronto alguien enciende una luz y te pregunta: dormís?



Marcelo Díaz




lunes, 26 de junio de 2017

Iglú blanco sobre fondo blanco




Existiría la creencia de que los esquimales tienen más de veinte palabras distintas para decir veinte tipos distintos de hielo o de nieve.

Habría, por ejemplo, una palabra esquimal para decir el hielo que se quiebra ante el menor contacto con un pie pequeño.

Otra palabra para la nieve cayendo.

Otra para la nieve cayendo por la noche.

Otra para la nieve cayendo por la noche iluminada por una linterna.

Y otra palabra más aún para decir la consistencia esponjosa de la nieve, por la noche, cayendo en la palma de la mano derecha después de habernos quitado el guante de cuero de foca, no sin esfuerzo, con los dientes (porque la mano izquierda sostiene, todavía, una botella).

Y así…

En una superficie regida por el blanco, el cuerpo y el lenguaje se habrían calibrado como un instrumento de altísima precisión para incubar en el infierno helado de lo mismo un mundo de diferencias, y habitarlo.

Ahora bien, la lingüística tiene sus serios reparos sobre todo esto…




Marcelo Díaz







domingo, 25 de junio de 2017

Semana dedicada a Marcelo Díaz







LADRONES DE HORIZONTES





Recuerdo algunos días,

no puedo definirlos con mucha exactitud

mas los recuerdo ahora

mientras estoy sentado

junto al eco de los trenes que pasan

y el valor se estremece como una rama trémula en otoño.



Llegábamos despacio, improvisando a veces,

mirando a todas partes,

creyendo ser anónimos

surcando los caminos y pendientes

de lugares esquivos

fugitivos del viento y las colinas,

ocultos a la vista del aire delator que nos guiaba.



Mirábamos a ciegas

sin conocer el ritmo de las horas ni sus ocupaciones

y ascendíamos siempre,

-con determinación más con cautela por

árboles previstos

aunque nunca los mismos

para evitar mostrar nuestras costumbres.



Desde arriba

como una panorámica de nuevos territorios

se mostraba de pronto entre las hojas

y probábamos frutos con miedo y con fruición

bajo el frecuente sol del mediodía

o ante la luna llena de ocasiones.



No había más opciones

-aunque ni lo supiéramos-

Era nuestra misión estar allí,

evitar ser oídos y no ser capturados

por extraños guardianes del hastío,

tomar las recompensas

sorteando el peligro apresurado,

quedarnos en la altura robando el horizonte,

saber que no hay dilemas

cuando el destino empuja hacia adelante,

desafiar, al fin, la incertidumbre

de ser feliz sin plazos un instante,

cumplido el objetivo

de frecuentar la dicha de vivir.



Julian Borao



sábado, 24 de junio de 2017

MAULLIDOS FANTASMAS



A Katy Parra


Hoy he oído a los gatos deshacer sus maullidos

en los restos del agua que la noche ha dejado

en las aceras.

Chapoteos desnudos, devaneos lejanos,

sus siluetas oscuras semejaban fantasmas

divagando en las horas de las sombras.

Elegantes mendigos de la luna

que cantaban a solas en la ciudad dormida,

solitarios bandidos del silencio

que robaron los sueños a las calles y plazas

de manera fugaz.



Y he quedado despierto en su concierto

convocando lo eterno del instante,

dibujando piruetas

en el aire nocturno

que me impulsaba al suelo,

apretando los puños para caer de pie

y amanecer sin tiempo

en los rincones húmedos del tiempo.

Y he vuelto a reencarnarme.



Hoy he visto a los gatos escapar de la luz

bajo la lluvia

y he saltado con ellos

y me he vuelto felino

de una vida casual y clandestina.



Julian Borao



viernes, 23 de junio de 2017

23 F






Una noche de invierno,

abrigado en la llama del sexo adolescente

rompí mi castidad entre sus piernas.

Señalamos la fecha

que durante unos años

fue el cómplice secreto

de nuestro calendario personal,

sólo en la intimidad,

un número, sin más, del mes más corto.



Luego llegó Tejero, no sé si lo hizo adrede,

tengo serias sospechas

de que tomó el Congreso para joderme el día

y la celebración.



Julian Borao



jueves, 22 de junio de 2017

OLVIDOS




Siempre te olvidas algo, los pendientes

donde te los quitaste, un collar

que ni recordarás haber traído,

un anillo, tal vez, o dos anillos

huyendo de tus dedos fugitivos;

a menudo te olvidas el tabaco,

por la premeditada obstinación

de no querer fumar cuando estás sola,

y el mechero también sobre la mesa;

siempre te olvidas algo cuando marchas,

un cinturón que, por decorativo, no te falta,

el paraguas también, por si la lluvia,

o las bragas al fondo de las sábanas.

Te olvidas ciertas cosas que no siempre

te son imprescindibles y un rastro de tu paso

se queda entre mis cosas

como por un azar diseminadas, quizás

como pretexto para poder volver;

mas yo, que no te olvido,

hago de esos olvidos permanencia

y encuentro en los objetos que te dejas

el regalo casual de tu sonrisa.



Julian Borao



miércoles, 21 de junio de 2017

DISCULPEN LAS MOLESTIAS





Disculpen las molestias, de verdad,

disculpen las molestias, no es que

nos interese su opinión demasiado

pero sí nos importa mantener cortesías

que el sistema nos pide respetar

y por eso, disculpen las molestias

si cercamos la calle, si la agujereamos,

si, tal vez, obligamos a caminar distinto,

si hacemos mucho ruido, si no

les permitimos que piensen otras cosas,

si apagamos las luces, si cambiamos horarios,

incluso si se quedan sin servicios

disculpen las molestias, sí, discúlpennos.



Y si no nos disculpan, en realidad da igual,

nosotros a lo nuestro, nos importa una mierda

si estamos molestando, pero eso sí:

disculpen las molestias que les ocasionamos.



Julian Borao



martes, 20 de junio de 2017

LA VIRTUD DE LA NIEVE





Y ahora también la tarde

se vuelve nitidez, blancura inesperada

de la nieve, de ese constante vuelo

del invierno

que flota

en la virginidad del copo y de su ritmo.

Y recorre el paisaje,

como enjambre de insectos

delicados o efímeros tal vez,

sin alas ya ni sueños por venir,

pues todo se termina

en la aquietada faz horizontal del suelo

que ahora piso

como si por primera vez lo hubiera hollado.



Veo así tanta calma

que me tiemblan los ojos,

acaso ensimismados,

mirando

la aparente pureza del paisaje,

y la esperanza parte sin nostalgias

tras el pulso hechizado

de algún profundo hueco

que oculte su dolor en el olvido.



¡Qué amable coincidencia!

¡Qué grata la sorpresa en la jornada

mágica de albura

después de tantos días

de vencimiento apático y sombrío!



No duelen ya sus golpes

pues hoy la vida apresta sus deseos

con tanta gratitud

que quizás los presienta,

aunque tan sólo sea

con tímida prudencia.

Y se funde en las hojas, y en las hierbas

que duermen por espantar

el gélido suspiro de las nubes,

diosas grises del agua,

fecundadoras cíclicas del mundo

que comparto nuevamente

en el risueño afán,

enmudecido y blanco,

de esta tarde feliz que me despierta

mientras me alzo crecido en su esplendor.




Julian Borao





lunes, 19 de junio de 2017

LUGAR



Estoy aquí, recuerda

que la vida es el vértice

donde una vez tú y yo nos encontramos

Luis Oroz




Un resplandor apenas,

un pasaje de luz que se hace tímido

al contacto de la altura,

una especie de vértigo

subiendo desde el fondo de la tierra materna,

un tacto que resbala,

la implicación del viento y sus memorias

-vaguedad de las horas sobre los bosques

todos desangrados-

una emoción que espera.



Camino de la noche

son livianos los pasos que deciden,

es pálido el silencio

y nada cuenta;

camino de la noche

sólo signos vacíos me preceden

y su insistencia es ruina

y fuego estéril.



Y no puedo olvidar

que fue en este lugar

donde empezó la vida a comprenderme.



Julian Borao




domingo, 18 de junio de 2017

Semana dedicada a Julian Borao


















Lo que tu silencio me habla.




Shuuu... silencio, guarda silencio,
pero...me estás mirando,
y es palabra,
una mirada tuya.
Shuuu... silencio, cierra los ojos,
pero, me rozas,
y son más que palabras,
esas, las manos tuyas,
sobre mi piel o mi ropa.
Silencio, guarda silencio,
y tú, te duermes... shuuu...
Cubren tus párpados,
tus niñas morenas
de negro aceituna.
Lánguidas tus manos,
a tu costado reposan.
Pero...Shuuu...
no te silencia el grávido peso,
de tu cuerpo quedo
bajo la luna.
Ni aún con mis labios,
posados en tu boca.
Al son del mar,
tu latido calmo,
me dice tantas cosas...
Que se silencie el mundo, mi cielo,
pedí tu silencio,
para escuchar su voz,
esa, que me habla en tu misterio,
que solo a mí se confiesa,
que solo mío, de Amor me cuenta.




Juliet Offenbach




sábado, 17 de junio de 2017

La elasticidad del cuello (por Siria)





Y solo me llega un eco,
sin voz, ni palabra.
Y solo me salpica la gota,
de la lágrima que resbala,
por los dedos que intentan,
entre sus manos portarla.
Y solo me llega la imagen
del bebé dormido, empujado,
hacia lo más hondo del sueño.
La del niño sin mirada,
con la mirada sin niño.
Y solo me llega el dolor,
y solas las rabias,
las impotencias
la desesperanza.
Llantos sin tiempo
lágrimas cortadas,
paredes que se hacen ventanas.
Techos de cielo negro
el suelo en llamas.
Sangre a grito de ¡¡Exterminio!!
con su nombre, el tuyo, el mío...
cada bomba va firmada.
Y solo me llega el cuadro,
ausente la pincelada,
y de rojo voy pintada.
Ser humano soy... La Tacha.
Vergüenza, asco, repugnancia.



Juliet Offenbach




viernes, 16 de junio de 2017

Desde, hasta, siempre



Estoy y secundo tus caricias...
y, a veces, me anticipo.
Te rodeo, tenazas mis muslos,
trenzando nuestro deseo.
Se retan las pupilas,
las niñas compitiendo,
entre artificiales fuegos.
Trémula la voz,
me tiemblas...
Cerrados los ojos,
ya no soy dueña,off
si no esclava de tus actos.
Más también, ama y señora.
Tu... mi duelo.
Desde tu carne,
tu corazón en mi mano.
Estas, y tus cadenas a mí,
sin llave ni cizalla.
Y aun cuan, tanto me tiemblas...
por la verdad de la palabra
que va destilando tu piel,
soy capaz de sostener, firme,
la voz ahogada.
Y entre el beso que permanece,
responderte a nuestro Amor Amar,
desde la hora en que despierta el cielo,
hasta el momento en que bosteza.
Donde los ángeles, van soplando velas,
para después prender el sol,
desde su primer guiño,
hasta los ojos bien dormidos...
nuestro Amor,
en reanudado concúbito.



Juliet Offenbach




jueves, 15 de junio de 2017

Aprendizaje



Fui amante de Frida Kahlo,
con sus colores pinté sobre su cuerpo,
todos los puñales, espadas y sables,
que ella forjó en acero,
los clavé en el mío.
Aprendí a salir victorioso.
Fui amante de Pizarnik,
hincaba besos en su alma,
para desterrar toda oscuridad.
Mojaba gasas en alcohol de rosas,
para bañar su piel, curar heridas,
pero ella, ya había partido.
Se fue tras la respuesta,
que nunca preguntó.
Y yo interrogo, espero paciente.
Se que las respuestas,
tardan en llegar.
Aprendí, a no rendirme jamás.
Yo las amé, y ellas ya no eran,
pero sé que también me amaron.
Me entregaron su vida, pero yo me quedé,
con lo que no pudo arrebatarles la muerte.




Juliet Offenbach





miércoles, 14 de junio de 2017

Escondidas.





...Y un día...
escondió su cara bajo la mesa,
metió su cuerpo en un cajón.
Tras el aparador...
sus cabellos, calcetines y un botón.
La cabeza hundió en el corazón,
y en un dos sin tres, desapareció.

El ropero, sin pantalón,
los cajones sin ropa interior,
sobre la silla, un pañuelo sin adiós.
Pasaron las horas sin despertador,
dormían las sabanas sobre el colchón.
Bajo la almohada, no esperó el camisón.
Ella Abrió la boca,
se comió, masticó, tragó.
Olvidó sus orejas sobre el radiador,
escuchó el grito de su gladiador,
un porqué hecho pregunta,
una zorra, entre signos de admiración.
No hubo llanto, ni tampoco canción.
Austera la habitación,
las ventanas abiertas y un ventilador,
las orejas salieron volando,
tejados y campanarios, sin navegador.
Los oídos...
punzadas, gritos, dolor.

No se provocó el vomito,
jamás se devolvió.
El cobarde... busca.
Ahora ella, insólito caracol.
Entre sombras sale al mundo,
y se esconde con el sol.
La vida a cuenta gotas,
y una eterna indigestión.




Juliet Offenbach




martes, 13 de junio de 2017

... En mis manos.



Donde pongo el ojo...
pongo la carga,
donde la carga, el peso.
Donde el peso, cae el párpado.
Y la vida, en una vuelta rápida,
se pasea y para.
Se detiene hincando los codos,
con toda su fuerza,
donde más calor halla,
otras, donde hace frío, apuñala.
La vida corta...como navaja.
La vida larga...
como el primer tren, que nunca tomo.
A veces se va, otras... escapa.
Cuando abro los ojos... la mirada,
entre la taquilla expendedora,
la puerta de la estación,
o el vacío de la nada.
Mi billete en blanco,
el destino abierto,
decisión, al portador.
Todo... por alguna razón,
en letra pequeña. Consolador...
Nunca se hará tarde
aún sin llegar a tiempo,
si voy, me detengo, o regreso,
dice la esperanza en sueño.





Juliet Offenbach





lunes, 12 de junio de 2017

Reminiscencia.





Una gran estepa ante la inocencia,
que mira y ansía,
los años para recorrerla.
Pintarla de arcoiris,
árboles de caramelo,
flores de chocolate.
Aquí un lago de peces,
aquí un parque,
allí la madre, que protege.
Suelos de nubes...
Más la inocencia se cubre,
en las rodillas, desconchones,
se destiñen colores
toscos matices,
manchas en la nieve.
Se encoge la estepa,
muros, portones y puertas.
Ya tan llena ...
de sueños que ya no sirven.
En el parque un banco,
risas jocosas,
gritos y voces
reglados los juegos,
hieles, rabias
sinsabores.
Se desdibuja la madre,
los peces del lago sereno,
pez martillo, pez espada, tiburón,
leones, ratones y perros.
Fluctúan las aguas,
las olas, pueden arrancar sueños.
Hay que aprender a nadar,
azotar a braza, apretar puños,
permanecer... ilesos.
Toscos los árboles,
las raíces sobre el suelo,
pasos en precaución
no evitan caídas,
suelos de granito,
el desconchón herida.
Preguntas en los pétalos,
pero quien espera la flor...
Hay que seguir corriendo,
asfaltos de grava y piedra.

Dónde quedó la inocencia?

Nuevas preguntas,
respuestas en ansiosa espera.
La estepa una carretera
luces de neón el color,
bombillas fundidas, linternas.
Acertijo el paso,
lo resuelve el camino, o no.
Lo que sobrevive...
un niño escondido,
tras un monstruo llamado conciencia.

Donde se oculta el niño. 



Juliet Offenbach










domingo, 11 de junio de 2017

Semana dedicada a Juliet Offenbach




* VARICELA *





Algunos aseguran

que contraer la varicela siendo adulto

es más difícil de superar. Más fiebre, sudor

más picor, enfermo durante más tiempo...

Si el amor existe, podríamos considerarlo una enfermedad que sin duda

es mejor contraer de niño o adolescente. De adulto

superar un desengaño de amor puro

puede significar más dolor, más tiempo

puede incluso que en verdad, nunca puedas deshacerte de su infección

y tengas que sobrevivir el resto de tus días

como portador de la putada más sanguinaria.



José Malvís




sábado, 10 de junio de 2017

* HOSPITAL EN CANIS MAIOR *





Para desayunar, pastillas de colores.

Cita con un médico a las diez y con otro a las doce.

A la hora del café me dan los resultados de la “mácula”,

no tengo ni idea de lo que es pero me está dejando ciego.

Quizá dentro de un año esté tuerto o sea invidente,

sin embargo, no moriré porque no se puede morir dos veces.

Soy un cadáver bebiendo en vasitos de plástico

y ceno yogurt, fruta, jeringuillazos, escapándome de cuando en cuando

a la escalera del hospital para poder fumar tabaco.



Cuando consigo dormir

sueño con la estrella más brillante del cielo nocturno

avistada por última vez un mes de abril

antes de enfermar

antes de llegar a dónde la gente viene a morir

antes de que Ella me diera la espalda aquella mañana de piruleta gris.



Lo mejor de todo es que el psiquiatra con su tecnicismo médico

sentencia que estoy loco

que he renunciado abrir los ojos a este mundo

mientras neurótico-compulsivo

describo una y otra vez cómo mis pies desnudos hollan Sirius,

cómo mis labios tiemblan estremecidos cada día de 29 horas

por culpa de una gravedad 10 veces superior a la del planeta tierra.



En esta dimensión he quedado atrapado con mi camisa de fuerza

con sus egoístas correas neuronales

almacenando recuerdos

e imaginando universos paralelos.



¿Loco?

Locos están ellos

no entienden nada de todo.




José Malvís,




viernes, 9 de junio de 2017

* A CUATRO PATAS *





Por si se cruzó

por tu cabeza,

aún recuerdo

cómo darte un dulce azote

mientras tus ojos

se enganchan a los míos

estando a cuatro patas

tirados y descoyuntados

muy desordenados sobre las sábanas.



José Malvís




jueves, 8 de junio de 2017

* ACERTIJO *




Cada poema

es como un acertijo,

para descifrarlo hay

que sentir, acariciar, besar…



Luego,

puedes follártelo o... no.



José Malvís




miércoles, 7 de junio de 2017

* OLVIDADERO´S FACTORY *




Llueven caramelos y no los veis

hablemos-bailemos

peonzas de plástico pueden servir.



Somos raras sombrillas de playa,

extraña aleación de petróleo y metal

pero no lo veis y hay que mirar con menos aumentos

focalizar con alquitrán y gafas de visión nocturna

comprender que una cartilla del banco

no siempre nos da de comer.



En algún polígono industrial aguarda una tormenta

con cables retorcidos y cinta aislante

máquinas de sangre y oxígeno

altar y olvidadero

de nubes con diamante

fabricando caramelos.



José Malvís




martes, 6 de junio de 2017

DUDAS





Las dudas me hacen débil

el soneto también

la venganza, el odio, el pensamiento...

Tan pretérito perfecto

tan y tan pasado, minúsculo, pequeño.



Débil no significa ausencia de fuerza

significa que no todo está vendido

cuando casi todo está comprado.



José Malvís




lunes, 5 de junio de 2017

Dos aforismos





“El lenguaje de una nube es universal bajo la cabeza de todos los cielos”.





“IGUAL que no se tiene más razón por hablar más alto,

sabe que ELLA no le querrá más de lo que le quiere, por RECORDARLA”.




José Malvís




domingo, 4 de junio de 2017

Semana dedicada a José Malvís


















VEN Y COGE




Yo quiero escribir como Gastón Baquero

y dármelas de inocente. Saludar a las montañas

como si fueran compañeros de lucha y una vez que estemos

instalados en el poder traer a los violinistas

para que a alguien se decida a dar por cierto

lo que otros entienden por verdad.



Dejar de lado las rimas interiores, hacer

cuantos sacrificios sean necesarios

para dar por terminadas esas

murallas que nos permitan hablar

de los escombros. Yo quiero

tener un as bajo la manga,

escuchar los gritos destemplados de mi hija

cuando está ensayando con el chelo

y los conciertos de Brandemburgo

sean ese nombre escrito sobre la arena

que las olas se niegan a borrar. Quiero

verla sonreír cuando inclinándose

después de la última nota salude al público

que no quiere dejar de saludarla.

Todavía se escuchan algunas

notas que no han abandonado este teatro.


Cómo se dice en este idioma

que los parrones están

preñados de uva, cómo se dice cauceo

con tomate y cebolla picada finitica:

la abuela Ana tenía un restorán

pero no era mi abuela

y mucho no conozco de esa historia.


Cómo se dice en este idioma

palomas de carbono catorce, amigos

como juncos en el agua, cómo se dice

las montañas nos rodean a propósito

para que el aire que respiramos

sea el mismo que dejamos de respirar.




Cristián Gómez



sábado, 3 de junio de 2017

QUE INEVITABLE EMPIEZA






Yo resistí la tormenta, Yo derroté mi exilio.

E.P



Arrojarse al mar para que el agua se purifique

sólo lo puede hacer un adolescente vestido

con un uniforme de colegio y en la cara



el espanto de haberlo visto todo

con los ojos abiertos y cerrados,

pero insiste, pero insiste porque



es capaz de soplar más fuerte que el viento

para apagar las velas de una torta que

no celebra ningún cumpleaños,



un pastel maldito, una verdadera delicia

para los amantes de las calorías

y las grasas saturadas, una



receta con la que nuestras madres se aseguran

de que vamos a chuparnos nuestros

dedos delante de nuestros



invitados: enamórense, por favor,

enamórense en nuestro nombre, hagan

realidad eso de que la belleza



será no me acuerdo cuál era el adjetivo

o no será: yo fallé pero lo reconozco

yo también tuve mis tardes en esa plaza



tirados sobre el pasto engendrando

una cuenta de hospital de la que

haríamos por supuesto a otros



responsables, sacudiendo los chalecos,

limpiándonos el pelo de esas huellas

del tiempo perdido, de los dientes



de león heredados incluso

en nuestras ropas interiores,

libérense de ese lastre que significa



graduarse de cualquier cosa

y por lo que más quieran en este mundo

traidor como ninguno de los otros mundos que



conozco: olvídense, olvídense y olvídense.

No importa que la ropa sea prestada

siempre y cuando uno sepa ponérsela,



más importante que llegar sin invitación

es identificar rápidamente al dueño de la casa

averiguar si es hincha o no de algún equipo



y en el caso de haber entrado al velorio equivocado

saludar a la viuda dependiendo de la edad y de cuantos

hijos tenga. El resto se aprende con los años,



las calles de la ciudad se convierten en un mapa

después de mucho haberlas recorrido

cargando con las bolsas del supermercado



y esos libros que no vas a leer ni tampoco necesitas,

para dormir hay que dejar que las ovejas entren

al corral como las palabras que vamos



aprendiendo para derrotar al exilio es imprescindible

una adolescencia que alimente los recuerdos

porque resistir la tormenta es una cosa



otra muy distinta meterse al mar

sabiendo que las olas son un muro

que no necesita obreros ni ladrillos



para formar una casa si estamos dentro

para ser un puente si quisiéramos cruzarlo

ya estaba allí antes de que nadie lo construyera

y seguirá cuando terminemos de derrumbarlo.




Cristián Gómez




viernes, 2 de junio de 2017

EL JEFE DE OBRA O LOS MISTERIOS DEL HORIZONTE (demasiados anhelos de escribir en el pasado)





Recuerdo, por ejemplo,

aquellas muchachas que alguna vez perseguimos

hasta sus casas, yo lo recuerdo, hoy son esas señoras

cargando con las bolsas del supermercado.



Nosotros somos un caballero en bicicleta con una

cortadora de pasto, nosotros que las perseguíamos

hasta sus casas, muertos de un ataque al corazón

por las deudas impagas del misterio



Yo lo recuerdo si miro al horizonte.



¿Era entonces en serio?



Las muchachas que perseguimos hasta sus casas

hoy tejen chalecos en una casa de reposo

cobran el montepío en un número de cuenta que no es

el nuestro

ni bañan sus espaldas con el aceite efímero de mis manos

para un sol que impertérrito nunca reparó en sus edades.



Pero si vuelvo a mirar al horizonte las veo otra vez

enemigas de lo absoluto, eternas humoristas

cuando el sol parecía brillar para siempre

en la falda más hermosa y la más vieja

de aquellas muchachas de antaño

casadas con un buen partido del ayer

antes de que el futuro sólo fuera esto.



Yo lo recuerdo, señor capataz.

Hoy soy esas señoras.

Cargando con las bolsas del supermercado.

Cada vez que miro al horizonte.



Cristián Gómez










jueves, 1 de junio de 2017

NO SE EQUIVOCABAN LOS MAESTROS (museo de bellas artes, versión libre)




Alguien cree estar escribiendo en el fin del mundo,

pero no puede negar que el camión de los helados

está pasando nuevamente por el parque donde

los niños se arremolinan a su alrededor y la



descripción del paisaje no ha cambiado

porque el ojo del que mira no ha cambiado:

confía impertérrito en que el mundo es una

catástrofe tranquila, una reunión de nubes



diríase que de paso por el cielo

sería el único argumento convincente

para encerrarnos a conversar en un café

:de cualquier cosa, menos de las nubes.



Nadie tiene ganas de salvarse de nada

pero sí de tomarse un par de chelas, de

las últimas profecías sobre algún remoto

apocalipsis las palabras tienen poco que



decir: las danzas de la muerte, un anillo

en el dedo de los que no alcanzan a apretarse

el cinturón, aunque nada tengo en ello que

ver la improbable falta de presupuesto:



y es cierto que no sabemos distinguir

como le gusta enrostrarnos a los catedráticos

de las plazas más preciadas entre el cierzo

y el mistral, ok: touché. Así decía mi hermano



cuando hacíamos esgrima con palos de escoba

y terminaba sacándome cresta y media cuando

a los dos se nos pasaba la mano con el ardor de

los guerreros: él moriría poco después, tendido



en una cancha de fútbol, mordiendo no sé

si con desesperación el pasto, de seguro

ya inconsciente, producto de una falla en

el ventrículo derecho del conjunto arterial.



El camión de los helados pasa haciendo sonar

la sirena, los niños están a punto de alcanzarlo y

el conductor sólo piensa en lo fácil que será entregarle

las planillas al supervisor del turno de las mañanas.




Cristián Gómez




miércoles, 31 de mayo de 2017

EDUCACIÓN CRISTIANA Y MILITAR (bosque)




La poética de convertirlo todo en una dedicatoria

y encontrar las razones más nobles para justificar

un nombre en sus últimas páginas. O encontrar



la nobleza en el mismo nombre, deletrearlo

como un hechizo y encontrar su razón en que

simplemente exista. Como si fuera un broche



de oro, leerlo allí donde le dé pleno sentido

a un conjunto de otra forma informe. La

necesaria unión de las palabras y las cosas



como en una especie de lenguaje originario

antes mucho antes de la caída. Por eso,

Dami, tu inclusión en el final es el



principio, eco sin más de versos más

nobles –lo reconozco– como si se tratara

de una metáfora digna de otros poemas



pero no de mejores causas. El que hayas

leído con esa confianza ciega que uno

le tiene a los realistas del siglo antepasado



y le hayas doblado la mano a esos camioneros

de cuello y corbata que no podían comprender

tu acento porque no querían comprender tu



acento y el que duermas semidesnuda

para recordar el calor del que provienes

y anotar en la lista del haber las visitas



a tus parientes en la veintisiete calle

donde se hace salud con un humor

además de negro, involuntario



en nombre de aquellos que están

ausentes de la mesa pero cuya foto

sin embargo la preside: por haber



visto cabalgar sobre sus tanques

a aquellos que hoy en día

cabalgan sobre silla de ruedas.



Nos emperifollamos con orgullo

de overol en lugar de anteponer

el disfraz al uniforme. Volantes



de quite y sacrificio, la suma

de los árboles no alcanza para

que le digan: bosque. En el



patio del colegio de los curas

(la única razón por la cual no

podemos dedicarles este libro)



ninguno de ellos tenía un nombre

como el tuyo: bíblico, cubano, y real.

Deja que sean las abejas las que traigan



la miel hasta tu boca. El hombre que cubre

sus manos y su cara no es capaz de confiar

en ellas y escribe sobre la pantalla de su computador

con tinta y pluma de ganso.




Cristián Gómez




martes, 30 de mayo de 2017

ALFABETO PARA NADIE





La insoportable avaricia estival de los insectos

ha contagiado a mi mujer. Suele pasearse por la pieza

exhibiendo con desdén un portaligas, relamiéndose



en la erección de sus pezones. Apenas si puedo estudiar.

Las niñas juegan arriba, en el comedor, donde la abuela

las reprende porque no la dejan escuchar su teleserie.



Los pájaros siguen con su habitual estruendo dentro de

la jaula y el calor le sirve de excusa a Damaris para quitarse

además las medias como última prenda. Cierro un libro



que habla sobre la peste negra que asolara Europa durante

el medioevo, en el cual se detallan algunos de los tratamientos

a que eran sometidos los pacientes, en cuanto se les detectaba la



enfermedad: aislamiento, amputaciones, sangramientos que

solían llevarlos a la muerte de manera mucho más rápida e

involuntaria. Aquellos que lograban sobrevivir durante más



de una semana, solían ser abandonados a su propia suerte en

medio del campo, con la absoluta prohibición de acercarse a las

ciudades. Se les veía vagar como encarnaciones de la muerte,



pidiendo cualquier cosa para comer, los ojos salidos de sus córneas

producto de la fiebre y la desnutrición, acosados asimismo por el

verano, insaciable como la avaricia de los insectos

que pululan entre las llagas de sus heridas.



Cristián Gómez




lunes, 29 de mayo de 2017

ÚNICA FE (My only faith's in the broken bones and bruises I display)



Lo único que le pediría a los encargados de los departamentos de

español es que de una vez por todas comenzaran a enseñarnos

español. No creo en la inmersión, no creo lo del communicative



approach, perdónenme: pero tampoco le creo a ninguno de

ustedes (cada vez que dicen la tema de hoy en una clase

de estudiantes de post-grado, cada vez que me preguntan



¿cómo está tu marida? y ganan esos mismos ochenta

mil dólares con que podría financiar las visitas al

médico de mi hija. No tengo nada en contra de



ustedes, pero de una vez por todas déjense de confundir

literatura con buenas intenciones, no hay nada más

insoportable que la mentira consuetudinaria de



elevar la visión de los vencidos a la categoría de un

clásico que les asegurará un par de becas y muchas

pasantías en esos lugares de los que tanto han



aprendido, salvo su lengua: han visitado tantas veces

el mismo Santiago que me vio morir, pero literalmente

no se han bañado nunca en el mismo río que nosotros:



al menos dejen de cobrarnos los impuestos que antes

nos cobraron con la figura ominosa de una tradición

a la que tampoco pertenecimos ni me interesa: esos



listados infinitos son la guía telefónica de la exclusión,

la evidencia de que no les interesa ni en lo más mínimo

la poesía dolorosa de los adolescentes si no viene con el



respaldo de la familia, esas casas patronales de las que

el patrón todavía no ha salido, acuérdense por un momento

antes de subirse en el avión que los llevará a la próxima



conferencia de esa hambre por saber cuáles eran las

verdaderas influencias de neruda, cuál (de todos los

vanguardistas parisinos había sido verdaderamente



amigo de huidobro. Por eso olvídense de las justificaciones

que llevan al pie del cañón y/o debajo de la manga para

sacar de las listas de lectura obligatoria a virgilio



piñera pero incluir por obligación a borges, no vuelvan

a preguntarnos con desdén de dónde salió bolaño ni

qué ha escrito el junot díaz ese porque de borges



(ni más ni menos) es de donde provienen bolaño y

tantísimos otros, no vuelvan a dejarse llevar por

esas ridículas cartas de recomendación que han sido

escritas en la misma serie de producción que el ford T

y las zapatillas de michael jordan, no sigan menospreciando



las publicaciones hechas en revistas marginales de

latinoamérica ni la tristeza de ese peer reviewed system

que sólo puede convencerlos a ustedes, los estudios



culturales están tan caídos en desgracia como la agenda

que los justifica, la paz seguirá dominada por santa cruz

mientras los mismos bolivianos no decidan lo contrario



aun cuando vuestras clases sobre alcides arguedas sean

profundamente intrascendentes, al igual que los amantes

de sendero refocilándose en la lectura de arguedas, que no



tenía mucho que ver ni con sendero ni con ustedes, borges

era asquerosamente clasista pero no por eso deberíamos

dejar de leerlo, sino aprender por sobre todo a releerlo



hasta el cansancio y recordarlos a ustedes con cariño

pensando en la manera en que han envejecido tanto

ustedes como su hippismo trasnochado, su acomodo



resiliente desde esa academia con la cual no pudieron

cambiar ni el mundo ni la academia, pero tal vez nosotros

puesta la fe en nuestros huesos quebrados, en nuestros moretones



tengamos que cruzar el río cuando las cartas nuevamente

estén echadas y el final ya se conozca y aunque todos nos

digan que ya no queda nada por hacer juntemos las manos

para rezar: pidiendo gallardía en el combate.




Cristián Gómez




domingo, 28 de mayo de 2017

Semana dedicada a Cristián Gómez

















Ahora ya lo sé





Arrancadme la rosa del pelo

quitadme la luz del recuerdo

apagadla que ya sé

que no es astro

arrancadla que ya sé

que marchita

apagadla que quiero aprender a ver

la verdad sin artificio



Sandra Lario




sábado, 27 de mayo de 2017

Aprehender la luz





la jaula se ha vuelto pájaro

qué haré con el miedo

Alejandra Pizarnik



Doy un paso

cruzo la puerta del cuarto sin ventanas

necesito aprehender la luz también aquí

he de mirar a los ojos

a los fantasmas sin rostro



Depender es el error que disfrazamos

para tratar de ser libres



Doy un paso

he de observar los muros

hasta que dejen de ser



La única celda es la imagen fabricada

somos expandibles

ilimitables

la jaula se ha de volver pájaro



Sandra Lario



viernes, 26 de mayo de 2017

Inmanencia







La luz es

al fin y al cabo

una invención

moldeamos clavos

a los que aferrar nuestro vaivén

justificamos el caos

como si el orden fuera natural

o transitable

caminar en la noche

eso es justo lo que hacemos

caminar sin descanso

olvidando que la puesta

y la salida del Sol

ya son hechos inmanentes

a la Tierra y su habitante



Sandra Lario




jueves, 25 de mayo de 2017

Contraluz





[…] porque el frío
sólo es la ausencia
de calor

Ángel Andués




Se recorta en la ventana

la silueta de los árboles desnudos

de los cuerpos en espera

de las sombras de nadie

ha despertado el viento

sobre los tejados

emulando el camino de los pájaros

ha horadado el invierno

agujeros de niebla

en la piel de los hombres



Hacemos del frío culpable

y es sólo circunstancia



Aprenderemos a lidiar con la penumbra

hasta hacer de nuestros ojos

animales nocturnos



aprenderemos que el fulgor

no es circundante

sino circunscrito



Sandra Lario




miércoles, 24 de mayo de 2017

Pájaros brillantes



En la honda grieta

que socava el miedo

suelto pájaros brillantes

destellos fugaces en vuelo

atravesando la niebla

el espesor de la duda

el devenir de lo ajeno

la clarividencia en la penumbra

de ventanas opacas y puertas cerradas



En la abrupta grieta

que socava el miedo

pájaros brillantes

como antorchas en la noche

como fuegos de artificio de emergencia

lanzados al cielo de una isla desierta



Las manos se llenan de arena

que resbala como el tiempo

los párpados abiertos

como estoicas palmeras

firmes contra el viento



Y la isla es a mí

al mismo tiempo

inmanente y ajena



Sandra Lario



martes, 23 de mayo de 2017

Caminar por la cicatriz




Transcurre a veces el recuerdo

en rápidos fotogramas

como audaces e intrépidos lobos

cruzando la estepa del pensamiento



la vida que ahora fluye

bajo mis pies de barro

moldeados por cada mano

que ha hecho mella en mi piel

sedimenta los latidos inconclusos

en un vasto lodazal



La cicatriz es un fenómeno tan lento

como la extinción de una especie



Caminar no es solamente

dar un paso tras del otro



Sandra Lario




lunes, 22 de mayo de 2017

La flor permanece




Me mece y se apaga
estrellando sus posibilidades
cristalinas en anillos de pureza
y discordia resentida

J.C. González




Me abrazo a la sombra alargada

de la flor que un día

brotó en nuestras manos

observo su opaca presencia

con los ojos repletos

de barcos sin puerto

me aferro a los días de estío

mientras el temblor reactiva el miedo

ese engendro sin rostro

que va borrando el tuyo

hasta el desasosiego



Sandra Lario




domingo, 21 de mayo de 2017

Semana dedicada a Sandra Lario





















COMO UNA TERMITA DESNUTRIDA




Esa pinza que tanto se me va

se ha posado sobre tu tendedero

y entre esa ropa tan húmeda

como mi fantasía cuando suda contigo,

te ha dejado mi secreto pendiente:

quiero vivir a todo trapo

y acabar los días sin ninguno,

mordiéndote con la avidez

de una termita desnutrida

a las puertas de tu armario.




Amaia Barrena García




sábado, 20 de mayo de 2017

LUJURIA EN MINIATURA





Por ser la señorita de tu compañía

he prostituido mi fuerza de voluntad,

y he terminado pagando a escote

el precio de tus estudiadas invitaciones.

Me he provisto de tangas de hilo,

hasta me he calzado tacones de aguja,

dispuesta ser el parche

a medida de todos tus descosidos.



Como si mi soledad no necesitase de tiritas,

como si yo misma no fuera

un verso siempre en coma,

algo que llevarte a la boca y punto.

Una desesperación en carne viva

a la que hincarle el diente sin preocuparte

si después del último beso aún respira.



Como si no rogaran eutanasia mis suspiros

cuando entre arrebatos me los extirpas,

como si no me atragantara a diario

con una pasión que se me va por mal sitio.

Como si no llevase el corazón con un imperdible

por miedo a que lo arranques

de esta cazadora cansada de saberse siempre a tiro.



No puedo seguir bebiendo los vientos por ti.

Renuncio a tus copas de molino,

que este amor que creí gigante

era sólo lujuria en miniatura

que dejar atrás en algún lugar de la cama

de cuyo amante no quiero acordarme.



Amaia Barrena García




viernes, 19 de mayo de 2017

DONDE LLUEVEN OLAS





Me has visto con una falda como tu alfombra

y con otras más cortas que tus servilletas,

bebiéndome el bar y comiendo algas,

con el corazón de airbag saltando

cuando me chocas los cinco sentidos.



Te he visto ponerle pegamento al mar

allí donde rompen las olas,

pedirle un poco de sal como aliño

para mis rizos color vinagre balsámico,

pelearte por mí con un paraguas roto

sin saber que eras tú la lluvia.



Quizá, después de todo, sea hora

de reloj sin pilas reconocer

que aunque sea una chica

más de dragones que de príncipes ,

empieza a gustarme que me dejes los dedos

manchados de azul al volver a casa.




Amaia Barrena García