martes, 14 de marzo de 2017

HILOS





Sujetaba un hilo.

Inexplicable tu cuerpo.
Amanecía.
Temblaba.
Era como suspirar
en el temblor
de la incertidumbre.
Como el mar, la sal.
Como el agua, tus párpados.
Y en medio yo.
Como la vida.
El ruido es transparente
como el rayo.
Sin sudor.
Solo un abrazo.
Y en medio.
La inercia
Nadie.
Y en el extremo. Unos labios.



Isabel Rezmo